jueves, febrero 29, 2024

Luchando contra la hipertensión: pasos simples que pueden salvar tu vida

En una época en la que la salud y la longevidad son temas de suma importancia para la mayoría de las personas, la hipertensión arterial, conocida también como “presión arterial alta”, es una de las patologías más comunes que se encuentran en las personas de mediana edad. Aunque es completamente tratable, una persona con hipertensión no controlada puede sufrir graves complicaciones que comprometen su salud y su calidad de vida. Por eso es esencial saber cuáles son los pasos simples que se pueden tomar para controlar y prevenir esta patología.

En esta guía te explicaremos lo que es la hipertensión, cómo detectarla y controlarla. Aprenderemos de qué manera podemos prevenirlos, para que eludiendo factores de riesgo podamos llevar un mejor estilo de vida.

¿Qué es la hipertensión arterial?

¿Qué es la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial es una condición en la que la sangre circula con demasiada presión a través de los vasos sanguíneos. Esta presión anormalmente alta pueden dañar las paredes de nuestras arterias, lo que puede eventualmente conducir a complicaciones tales como la enfermedad renal o el infarto de miocardio. Por lo general, esta patología no manifiesta ningún síntoma inicialmente. Sin embargo, si no se controla, la persona puede presentar dolores de cabeza, mareos, migrañas, entre otros síntomas.

Para determinar si las personas tienen una hipertensión en aumento, los médicos suelen tomar la presión sanguínea y registrar la misma como un conjunto de números. Los dos primeros números son la presión sistólica, que es la presión sanguínea cuando el corazón está bombeando la sangre. El segundo número es la presión diastólica, que es la presión sanguínea cuando el corazón está entre cada latido.

En los adultos, cualquier presión sistólica superior a 140 y cualquier presión diastólica superior a 90 son medidas preocupantes y podrían ser el resultado de un aumento de la presión arterial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la presión arterial normal como una presión sistólica menor o igual a 120 y una presión diastólica menor o igual a 80.

Causas de la hipertensión

Existen varios factores que pueden desencadenar el desarrollo de hipertensión arterial, entre los que se incluyen la edad avanzada, el estrés y el tabaquismo. Otras causas incluyen una dieta poco saludable, obesidad, una historia familiar, el consumo excesivo de alcohol, diabetes, enfermedades cardíacas y trastornos renales.

La edad también juega un papel importante en el desarrollo de la hipertensión arterial. La presión arterial aumenta con el avance de la edad y, como resultado, los síntomas de hipertensión arterial también van aumentando. La presión arterial también puede ser afectada por ciertos medicamentos para el dolor, los anticonceptivos orales, los diuréticos y los antiinflamatorios no esteroides.

Además, el estrés es una de las principales causas de la hipertensión. El estrés puede afectar el flujo de oxígeno y sangre que llega al corazón, por lo que los niveles de hipertensión aumentan, cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes. Y, como sabemos, el tabaquismo es otro factor a tener en cuenta, ya que el humo que respiramos con el cigarrillo aumenta la presión arterial.

Diagnóstico de hipertensión

Diagnóstico de hipertensión

El diagnóstico de hipertensión se realiza a través de una evaluación en un centro médico, utilizando un aparato de monitorización llamado esfigmomanómetro. El esfigmomanómetro consta de un manguito inflable conectado a una bolsa de aceite y una válvula que controla el flujo de aire hacia la bolsa. El médico inflará la bolsa durante unos segundos, y luego libera un poco del aire, registrando en ese momento los grados de presión arterial.

Además del esfigmomanómetro, también se puede detectar la hipertensión con medidores de presión arterial automáticos. Estos dispositivos permiten a los médicos tomar varias muestras de presión arterial en varias horas antes de hacer un diagnóstico. Esto ayuda a que los médicos encuentren las lecturas promedios para determinar el nivel de presión arterial de la persona de manera precisa.

Consejos para controlar la hipertensión

Controlar la hipertensión es clave para prevenir las complicaciones a largo plazo provocadas por esta enfermedad. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. recomienda las siguientes estrategias para controlar la presión arterial:

Reducir el consumo de sal: muchos estudios muestran que el consumo excesivo de sal puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial. Se recomienda limitar el consumo de sal a menos de 2.300 miligramos al día, lo que equivale aproximadamente a una cucharada.

Aumentar el consumo de potasio: se cree que los alimentos ricos en potasio pueden ayudar a disminuir el riesgo de hipertensión debido a que, el potasio ayuda a que los vasos sanguíneos se relajen. Lo mejor es comer varias comidas y botanas saludables, como frutas, vegetales, lácteos bajos en grasa y frijoles.

Mantener un peso saludable: el sobrepeso aumenta el riesgo de hipertensión. Por eso, una de las mejores formas de prevenir la hipertensión es mantener un peso y un índice de masa corporal saludables. Se recomienda seguir una dieta baja en grasas, limitar el consumo de bebidas azucaradas y eliminar el consumo de alimentos procesados.

Evitar el consumo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol también puede aumentar el riesgo de desarrollar una hipertensión, por lo que siempre es recomendable limitar el alcohol a un máximo de dos copas por día para los hombres y una copa para las mujeres.

Actividad física: realizar ejercicios puede ayudar a controlar la presión arterial. Se recomienda hacer al menos 30 minutos de actividad cardíaca moderada cinco días a la semana. Los ejercicios recomendados incluyen caminar, nadar, andar en bicicleta y levantar pesas.

Medicamentos utilizados para al control de la hipertensión

Medicamentos utilizados para al control de la hipertensión

Muchas personas pueden controlar su presión arterial con el estilo de vida y la dieta cambiando, pero para aquellas personas cuyos niveles de hipertensión son demasiado altos, puede ser necesario el uso de medicamentos. Los medicamentos antihipertensivos están disponibles en varias presentaciones, como comprimidos, gotas para la presión arterial, parches antes de acostarse, etc.

Los medicamentos antihipertensivos más comunes son los diuréticos, bloqueadores de los canales de calcio, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, agonistas beta adrenérgicos, antagonistas del receptor de angiotensina, inhibidores de la alfa reductasa y los inhibidores de la renina.

Para los pacientes que sufren de hipertensión severa, la combinación de varios medicamentos pueden ser necesarios. Estos medicamentos están diseñados para disminuir la cantidad de sodio y líquido en el cuerpo, reduciendo así la presión arterial. Es importante que los pacientes sigan las instrucciones de su médico para la utilización apropiado de los medicamentos antihipertensivos.

Consejos para prevenir la hipertensión

Es importante recordar que prevenir es siempre mejor que curar. Por lo tanto, es recomendable que todos llevemos a cabo algunas acciones para evitar un aumento de la presión arterial. Algunas estrategias para prevenir la hipertensión arterial incluyen:

Mantener un peso saludable: como ya se ha mencionado anteriormente, el mantener un peso saludable es esencial para prevenir la hipertensión arterial. Se recomienda llevar a cabo actividad física diaria y seguir una dieta equilibrada baja en grasas.

Reducir el estrés: el estrés también puede aumentar la presión arterial. Para reducir el estrés, prueba con técnicas de relajación como la meditación, la respiración profunda, la yoga o el mindfulness.

Vigilar la ingesta de alcohol: ya que el alcohol aumenta el riesgo de hipertensión, es importante limitar su consumo. La ingesta diaria recomendada es de una copa para las mujeres y dos copas para los hombres.

Tomar solamente los medicamentos que receten los médicos: porque muchos medicamentos comunes pueden aumentar la presión arterial, es importante seguir las instrucciones de los médicos al tomar medicamentos de venta libre o recetados.

Conclusión

Conclusión

La hipertensión es una enfermedad silenciosa que puede dañar el cuerpo sin que nos demos cuenta. Pero la buena noticia es que hay muchas formas sencillas y efectivas de controlarla, llevar una dieta baja en sal y rica en alimentos saludables y ba cargados en potasio, a limitar el uso del alcohol y seguir la forma de vida activa, hay mucho que podemos hacer para reducir nuestros niveles de presión arterial.

Incluso para los pacientes que sufran de hipertensión severa, los medicamentos recetados por los médicos puede ayudar a controlar la presión arterial. Sin embargo, en muchos casos, también es necesario seguir las instrucciones del médico para una correcta administración de la medicación.

Es esencial que todos tomemos medidas para prevenir la hipertensión. Esto no solo ayudará a mejorar nuestra salud a corto plazo, sino que también nos permitirá ahorrar tiempo, dinero y potencialmente salvar vidas en un futuro. La lucha contra la hipertensión es una lucha que vale la pena pelear, y siguiendo algunas de estas simples recomendaciones, estamos un paso más cerca de vencer esta enfermedad.

Ana Carina Rodríguez
Ana Carina Rodríguez
Para mí, contar historias no es solo un trabajo; es una forma de conectar con la gente, compartiendo hechos e historias que realmente importan. Siempre con la verdad por delante, porque al final del día, eso es lo que nos mantiene informados y conectados.

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