¿Cuántas veces has mordido unas patatas bravas en un bar y has pensado "¿cómo demonios consiguen esto en casa?" La respuesta no está en la salsa, ni en la variedad de patata, ni en el aceite. Está en lo que ocurre dentro del aceite, en dos momentos distintos, a dos temperaturas que no se parecen entre sí.
Existe una técnica...