La ducha escocesa ha dejado de ser una excentricidad de biohackers para convertirse en la rutina de miles de españoles que buscan quemar calorías extra sin pisar un gimnasio. El truco no está en sufrir bajo el agua helada durante 20 minutos, sino en alternar temperatura durante 2-3 minutos al final de tu ducha habitual. Lo que ocurre después...