El irrigador bucal sónico acapara estantes en farmacias y supermercados por una razón brutal: alcanza espacios que tu cepillo jamás tocará. Entre los dientes, bajo la línea de las encías, alrededor de brackets. Zonas donde se acumulan bacterias que desencadenan inflamación, sangrado y, en casos graves, pérdida de piezas dentales. La pregunta ya no es si lo necesitas, sino...