La pimienta de cayena cuesta menos que un café en cualquier supermercado, pero su efecto sobre el metabolismo rivaliza con suplementos que valen 20 veces más. Mientras millones gastan fortunas en quemadores de grasa, esta especia barata esconde capsaicina, un compuesto termogénico que acelera la combustión calórica incluso cuando estás tumbado en el sofá. El problema: casi nadie sabe...