En Casa Lamar, en la calle Cedaceros 9, más de la mitad de las 22 viviendas ya tiene dueño y las llaves no se entregan hasta el primer trimestre de 2028. El dato no es adorno de folleto: es el primer interiorismo residencial de Patricia Urquiola en España y se vende sobre plano, sin que el comprador pueda pisar su casa.
Llevo años siguiendo la obra nueva de lujo del centro de Madrid y pocas operaciones explican mejor el momento del sector. Detrás está Lamar Development, promotora nacida en Dubái que eligió Madrid para estrenar en Europa su marca residencial de alta gama. Compró el edificio a finales de 2024: unos 6.000 metros cuadrados que habían sido sede del Grupo Catalana Occidente.
Qué hay dentro de Casa Lamar Madrid: 22 viviendas, tres metros de techo y mil metros de servicios
El edificio tiene dos caras y el proyecto vive de ese diálogo. Hacia la calle, una fachada de travertino de presencia sobria. Hacia el patio de manzana, una neomudéjar de ladrillo rojo que casi nadie verá. El estudio Touza Arquitectos, con más de cuatro décadas en rehabilitación, conserva ambas.
Dentro manda Urquiola: roble acanalado en las paredes, mármoles veteados, columnas de travertino y latón, curvas suaves y una paleta de tonos tierra. La ovetense, formada en Madrid y en el Politécnico de Milán, recibió en 2025 el Premio Nacional de Diseño a la Trayectoria. «No proyectamos como la moda, sino con una temporalidad más larga», explica ella misma al presentar el proyecto. Piensa en espacios que sigan teniendo sentido dentro de 30 años.
Las 22 viviendas van de uno a cinco dormitorios. Los techos llegan a los tres metros, todos los dormitorios superan los 20 metros cuadrados con baño propio y las cocinas se visten de mármol. El confort es invisible: suelo radiante y refrescante, domótica en toda la casa. Arriba, dos áticos dúplex de 250 a 300 metros cuadrados con terrazas privadas de hasta 70 metros.
Lo que separa a Casa Lamar de otras promociones del centro es la proporción de espacio común: cerca de 1.000 metros cuadrados entre planta baja, sótano y azotea. Piscina climatizada, circuito de hidroterapia con sauna, baño turco, jacuzzi y tres piscinas de inmersión; gimnasio con zona de boxeo, pilates y entrenamiento funcional. La vida social tiene programa propio: club privado con lounge bar, bodega elegida por sumiller con cava para cada vivienda y un txoko para catas y showcookings. Completan conserjería y seguridad 24 horas, concierge y aparcamiento robotizado de 26 plazas.
Nadie paga 17.500 euros el metro cuadrado por una cocina de mármol: paga por mil metros de servicios que no tendrá que gestionar.
17.500 euros el metro cuadrado: cómo se venden a ciegas las viviendas de Patricia Urquiola
Los números importan. Cuando el proyecto se presentó, en octubre de 2025, los precios arrancaban en 2,3 millones de euros, con una media de unos 17.500 euros por metro cuadrado. Las unidades disponibles hoy parten de 2,8 millones: la horquilla de entrada se ha movido cerca de un 20% en doce meses, con el edificio aún en fase inicial de obra.

El comprador es sobre todo extranjero, latinoamericano y europeo. Unos buscan residencia; otros, un pied-à-terre para sus estancias en Madrid; algunos, una inversión. «Madrid está en el mapa mundial, lo que ha permitido la llegada de un comprador que está a otro nivel», resume Daniel Caprarín, director de análisis de Knight Frank, que recuerda que la ciudad ha sumado once hoteles de cinco estrellas en los últimos seis años.
Basta salir a la calle. A 150 metros está el Four Seasons del complejo de Canalejas; muy cerca, el Círculo de Bellas Artes, el Metrópolis y el arranque de la Gran Vía. Hacia el este, el Paseo del Prado y el Retiro, Patrimonio Mundial desde 2021. Al otro lado de la Carrera de San Jerónimo empieza el Barrio de las Letras, y en la misma calle sigue abierto Lhardy. La zona suma aperturas como Nobu y proyectos anunciados como Bvlgari o The Hoxton.
Análisis: por qué el real estate de lujo de Madrid compra firma antes que metros
Mi lectura es que Casa Lamar no se vende como vivienda, sino como pertenencia a un club con dormitorios. Para un europeo que ya tiene casa en Londres o París, la ecuación del pied-à-terre funciona: 2,8 millones a estrenar, con spa, conserjería permanente y una firma que no repetirá el gesto en Madrid a corto plazo. Ahí está el valor real: es el primer residencial de Urquiola en España.
El reverso es igual de claro. Se compra sobre plano, con entrega en 2028 y sin margen para tocar el interiorismo: la firma es indivisible, y eso descarta al comprador que quiere personalizar. Tampoco es una promoción para quien busque rentabilidad de alquiler: los casi 1.000 metros de instalaciones y un concierge permanente pesan cada mes. Pide la previsión de gastos de comunidad y la memoria de calidades antes de firmar.
El primer residencial de Urquiola en España se compra una vez. La segunda promoción ya no tendrá ese valor de estreno.
Lamar no piensa quedarse ahí. Junto a la gestora francesa Ardian ha comprado los números 38 y 40 de la calle de Alcalá para repetir la fórmula con una marca internacional que aún no ha desvelado. Cedaceros 9 es la primera pieza. Allí donde hace siglos se cernía la harina, Urquiola propone otra forma de cribar: quedarse con lo esencial, con materiales que envejecen bien.
💎 Ficha de Exclusividad: Casa Lamar (Cedaceros 9, Madrid)
- El producto / experiencia: 22 viviendas de uno a cinco dormitorios, dos dúplex y dos áticos dúplex de 250-300 metros cuadrados con terraza de hasta 70 metros, en un edificio rehabilitado de 6.000 metros cuadrados con interiorismo de Patricia Urquiola.
- Dónde conseguirlo: Calle Cedaceros 9, en la confluencia de Justicia, Salamanca y Jerónimos, a 150 metros del Four Seasons. Comercialización directa de Lamar Development mediante registro de interesados previo cita; entrega de llaves prevista para el primer trimestre de 2028.
- Precio estimado: Desde 2,8 millones de euros las unidades disponibles, sobre una media de 17.500 euros por metro cuadrado fijada en el lanzamiento. Añadir impuestos de compra de obra nueva, notaría y una cuota de comunidad aún por concretar por los casi 1.000 metros de instalaciones.
- Ventajas de usarlo — el valor real: Primer residencial de Urquiola en España, con servicios de hotel de cinco estrellas y escasez estructural: solo 22 unidades en una calle del centro sin suelo libre.


