Muchas personas creen que al jubilarse o al cumplir años, la capacidad de influir en las decisiones que les afectan se esfuma. Pero en Ucrania, un grupo de mayores está demostrando justo lo contrario: organizarse para defender sus derechos mejora la vida de toda una comunidad. Y lo mejor es que aquí, en España, cualquier persona puede seguir ese mismo camino.
El poder de organizarse: el ejemplo ucraniano que inspira a Europa
La organización internacional HelpAge International impulsa desde hace tiempo un movimiento local en Ucrania para que las personas mayores defiendan sus propios intereses. Gracias a esta iniciativa, se han creado 17 grupos de voluntarios mayores repartidos por seis regiones del país. Estos grupos, nacidos en los Espacios Seguros Comunitarios, han seguido funcionando incluso después de que terminaran los proyectos iniciales. La continuidad demuestra que la ilusión y el compromiso no se apagan con la edad.
Dos de esos grupos han dado un paso más y se han registrado como organizaciones de la sociedad civil: ‘Atmósfera Pública’, en la ciudad de Stryi, y ‘Mundo sin Edadismo’, en Kolomyia. Su trabajo diario demuestra que la participación social es la mejor herramienta para combatir la discriminación por edad.
Hace unas semanas, representantes de estas organizaciones, junto con expertos internacionales, se reunieron en Lviv (Ucrania) en un taller organizado por HelpAge International. Analizaron cómo las entidades locales pueden tener más peso en las políticas que afectan a las personas mayores. El resultado más destacado fue la decisión de empezar a crear una red nacional ucraniana de organizaciones que trabajan por los derechos de los mayores. Esa red permitirá compartir experiencias, unir fuerzas y, sobre todo, hacer oír la voz de miles de mayores ante las administraciones.
Según explica HelpAge International en su informe, “las organizaciones que trabajan directamente en las comunidades suelen tener la mejor comprensión de lo que necesitan las personas mayores”. Un principio que vale para Ucrania y para cualquier rincón de España.
Un grupo de mayores organizados puede cambiar las políticas locales y mejorar los servicios comunitarios. La edad no es un límite, sino una ventaja.
De Ucrania a tu barrio: cómo participar y defender tus derechos en España
La experiencia ucraniana es un espejo en el que mirarse. En España, las personas mayores también pueden y deben alzar la voz. No hacen falta grandes estructuras: unirte a un grupo local y aportar tu experiencia ya es un paso enorme.
Aquí tienes algunas ideas para empezar:
- Infórmate en tu ayuntamiento sobre los consejos municipales de mayores. Estos órganos consultivos permiten opinar sobre temas como la accesibilidad, el transporte o las actividades del centro de día.
- Busca asociaciones vecinales o de jubilados que ya estén trabajando en tu barrio. Muchas veces basta con asistir a una reunión para ver que tu ayuda es bien recibida.
- Si te atrae la cooperación internacional, puedes contactar con organizaciones como HelpAge, que a menudo buscan voluntariado sénior para proyectos en varios países.
- Recuerda que también puedes crear tu propio grupo. La historia de ‘Atmósfera Pública’ y ‘Mundo sin Edadismo’ enseña que dos o tres personas motivadas pueden convertirse en una asociación formal y hacer mucho ruido.
No subestimes el poder de una llamada a tiempo o de compartir tu historia. A veces, los cambios empiezan por una conversación en el banco del parque o por un mensaje en el grupo de WhatsApp del barrio.
Por qué tu participación importa: bienestar y derechos van de la mano
Participar no solo es una cuestión de justicia o de reivindicación. Las investigaciones sobre envejecimiento activo confirman que las personas que se implican en su comunidad tienen mejor salud mental y mayor satisfacción con la vida. Mantener relaciones sociales y sentir que contribuyes a algo que trasciende lo personal protege frente a la soledad y el desánimo.
En el terreno de los derechos, lo mismo. Las ayudas, los servicios de teleasistencia, los programas de envejecimiento activo… existen porque alguien, en algún momento, los reclamó. Cuando los mayores se organizan, sus necesidades se escuchan más alto. La red nacional que se está gestando en Ucrania es un ejemplo claro de cómo la unión puede traducirse en más recursos y en políticas más justas.
Ahora bien, hay que ser honesto. Montar una organización o influir en un ayuntamiento no se consigue de la noche a la mañana. Requiere paciencia, constancia y muchas tazas de café compartido. Pero el primer paso —dar el sí y acudir a una primera reunión— es el que de verdad cambia las cosas. Y nunca, nunca es tarde para darlo.
Aquí tienes un pequeño esquema para que no te pierdas:
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué ha pasado: En Ucrania, mayores reunidos en Lviv deciden crear una red nacional para defender sus derechos, tras el éxito de 17 grupos locales.
- Qué puedes hacer tú: Informarte en tu ayuntamiento, unirte a un grupo de mayores o incluso fundarlo.
- Cómo empezar: Acude a un consejo municipal de mayores o contacta con organizaciones como HelpAge International.
- A tener en cuenta: Los resultados no llegan de inmediato, pero la participación constante mejora tanto tu bienestar como los servicios de tu entorno.
📌 Ficha de Salud y Bienestar: Participación social y defensa de tus derechos
- El consejo: Unirte a un grupo local de mayores o a una asociación te da voz y te conecta con tu comunidad.
- Datos importantes: En Ucrania, dos grupos se han convertido ya en organizaciones civiles (‘Atmósfera Pública’ y ‘Mundo sin Edadismo’) y se ha iniciado la creación de una red nacional. En España, los consejos municipales de mayores son un canal directo para influir en las políticas locales.
- Repercusión en tu vida: Participar activamente mejora tu autoestima, combate la soledad y te permite contribuir a que tu barrio y tu ciudad sean un lugar mejor para todos.


