Vicens Vives ha anunciado un ERE para 122 de sus 250 trabajadores. Casi la mitad de la plantilla. A ello se suma el cierre de Gráficas Instar, que dejaría en la calle a otras 21 personas. Detrás del titular queda una pregunta que todo empleado debería tener resuelta antes de que le toque: qué derechos amparan a los trabajadores en un ERE y cómo se traduce eso en euros, plazos y margen real de negociación.
No es un caso aislado. La editorial arrastra una deuda de unos 30 millones de euros, facturó 29 millones el pasado ejercicio frente a los 32 del anterior y ya aplicó otro ERE al 10% de la plantilla en 2023. El grupo Sanoma, que compró la empresa hace medio año y que en España también controla Santillana, ha asumido ese pasivo y ahora repliega la estructura para concentrarse en los contenidos de Primaria y Secundaria.
Qué es un despido colectivo y por qué este caso encaja en el supuesto legal
Un ERE, o Expediente de Regulación de Empleo, es el procedimiento que una empresa debe abrir cuando necesita despedir a un número elevado de personas por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. No es una decisión libre: el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores obliga a acreditar la causa, negociar de buena fe y documentar cada paso.
Los umbrales legales son concretos: 10 trabajadores en empresas de menos de 100, el 10% en las de 100 a 300 y 30 personas en las de más de 300. Con 122 salidas sobre 250 empleados, Vicens Vives supera cualquier horquilla. Y aquí está el matiz que muchos desconocen: el cierre de Gráficas Instar, con 21 personas, se tramita como un segundo ERE independiente, con su propio calendario y su propia mesa de negociación.
Indemnización, periodo de consultas y qué puedes hacer tú

La indemnización mínima legal en un despido colectivo por causas económicas es de 20 días por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades. Se prorratea por meses y se calcula sobre el salario bruto, incluida la parte proporcional de pagas extras. Es el suelo, no el techo: en la negociación se puede y se debe pedir más.
El periodo de consultas es la fase obligatoria de negociación con la representación legal de los trabajadores. Dura 30 días naturales en empresas de 50 o más empleados y 15 días en las más pequeñas. No es un trámite decorativo: de ahí salen las mejoras sobre el mínimo legal, las recolocaciones internas y las bajas incentivadas.
Un ERE no se firma en un despacho: se negocia en una mesa. Quien llega con datos y representación sindical consigue lo que quien espera sentado nunca obtiene.
Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.
Durante ese mes, tres pasos concretos marcan la diferencia. El primero: pide por escrito a tu sindicato el acta de la primera reunión y el informe de la empresa sobre las causas. El segundo: revisa tu antigüedad real en nómina y en la vida laboral, porque un año mal computado son cientos de euros. El tercero: conserva cualquier comunicación de la empresa, porque forma parte del expediente que luego se impugna.
Cerrado el periodo de consultas, la empresa puede aplicar los despidos con o sin acuerdo. Cada trabajador recibe una carta individual con las causas, un preaviso de 30 días y el derecho a impugnar en el plazo de 20 días hábiles ante el juzgado de lo social. Si la empresa entra en concurso o no puede pagar, el Fondo de Garantía Salarial responde de las cantidades reconocidas dentro de los límites legales.
Lo que este ERE dice del negocio editorial y qué significa para ti
Conviene mirar el caso sin el relato corporativo. Cuando una editorial familiar con décadas de historia pasa a manos de un grupo internacional y, seis meses después, anuncia recortes de casi la mitad de la plantilla, el problema rara vez es solo la situación financiera. Es un cambio de modelo: Sanoma concentra los recursos en Primaria y Secundaria, donde está el margen, y deja caer el resto de líneas.
Para el trabajador, eso tiene una consecuencia incómoda: los ERE no se negocian solo con números, se negocian con información. Quien llega al periodo de consultas sabiendo cuánto factura su área y qué puestos son estructurales tiene mucha más fuerza que quien espera la carta. Los comités bien informados arrancan indemnizaciones por encima de los 20 días; los que improvisan, no.
La mitad de una plantilla no desaparece por un mal año. Desaparece cuando alguien decide que ese trabajo ya no encaja en el negocio.
Lo que no conviene comprar es el discurso de que esto es una oportunidad para reinventarse. Para una persona de 55 años con 25 de antigüedad en artes gráficas, no lo es. Lo honesto es hablar de margen de negociación, de formación dentro del expediente y de red de seguridad.
Esta semana, si trabajas en un sector en reestructuración, haz dos cosas: descarga tu informe de vida laboral en la sede electrónica de la Seguridad Social y localiza a tu delegado o delegada sindical. Son diez minutos y cambian tu posición si el día llega.
📋 Ficha Laboral: ERE de Vicens Vives
- Qué tengo que saber: Un despido colectivo exige causa acreditada, periodo de consultas de 30 días (15 en empresas de menos de 50 trabajadores) y una indemnización mínima de 20 días por año trabajado con tope de 12 mensualidades, según el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.
- A quién afecta: Los 122 empleados de Vicens Vives y los 21 de Gráficas Instar, además de trabajadores de editoriales y artes gráficas inmersos en reestructuraciones tras un cambio de grupo empresarial.
- Fechas clave: Las negociaciones con la representación legal arrancan en los próximos días; a partir de ahí corren los 30 días del periodo de consultas y, tras la decisión, cada despido lleva 30 días de preaviso y 20 días hábiles para impugnarlo.


