Antigüedad e indemnización por despido: el cálculo que muchos trabajadores desconocen y les hace perder dinero

La indemnización por despido se calcula con la fecha que figura en tu contrato, no con la de tu primer día real en la empresa. Esa diferencia de semanas, o de meses, se traduce en dinero que no cobras.

En una carrera laboral larga se acumulan contratos temporales, cambios de categoría y subrogaciones de plantilla. Cuando llega el despido, todo eso se convierte en una cifra. Y esa cifra se firma, muchas veces, sin revisarla.

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Cómo se calcula la indemnización por despido: días de salario por año trabajado

El Estatuto de los Trabajadores fija dos cuantías según el tipo de despido. En el despido objetivo, el que se justifica por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas —o por ineptitud o falta de adaptación—, corresponden 20 días de salario por año trabajado. En el despido improcedente, cuando no hay causas suficientes o fallan los requisitos formales, la cifra sube a 33 días por año.

El cálculo es acumulativo: un año equivale a 20 días, dos a 40, tres a 60. Eso sí, ambos escenarios tienen techo. El despido objetivo se topa en 12 mensualidades, límite que solo se alcanza con 18 años de antigüedad. El improcedente llega como máximo a 24 mensualidades.

¿Y si no llegas al año? Los meses se prorratean. Con seis meses te corresponden 10 días de salario por despido objetivo o 16,5 días si es improcedente. Ese «no llego al año, no me toca nada» es uno de los errores más caros que se cometen al firmar.

El otro punto ciego es el salario sobre el que se aplican esos días. Incluye el salario base, los complementos habituales y la prorrata de pagas extraordinarias; no incluye dietas, kilometraje ni pluses extrasalariales. Si la empresa calcula sobre el salario base pelado, la indemnización se queda corta.

Revisar una indemnización no es desconfiar de nadie: es comprobar que la cifra que vas a firmar coincide con los años que realmente has trabajado.

Los tramos de antigüedad cambian el resultado final de la indemnización

La disposición transitoria undécima del Estatuto establece un régimen distinto para los contratos firmados antes del 12 de febrero de 2012. Ese periodo anterior se calcula a 45 días por año y el posterior a 33, con topes que conviene verificar caso por caso.

También cuenta cómo se computa la antigüedad. Una cadena de contratos temporales sin interrupción relevante suele computar desde el primero. Una subrogación, cuando otra empresa asume la plantilla de un servicio, mantiene la antigüedad original. Y las excedencias o las bajas con reserva de puesto no siempre hacen perder el tiempo acumulado.

Antes de discutir cifras, consigue dos documentos: tu informe de vida laboral y el certificado de empresa con las fechas que ellos manejan. Compararlos es el primer paso. Si no coinciden, tienes un argumento documentado y no una sospecha.

Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.

Firmar el finiquito sin revisar la antigüedad te hace perder dinero

El finiquito se presenta como un papel administrativo, pero es un acuerdo: al firmarlo puedes estar cerrando la puerta a reclamar. Ahí el trabajador queda en desventaja. La empresa tiene el cálculo hecho, asesoría jurídica y tiempo; tú tienes una reunión de veinte minutos y la sensación de que preguntar es incómodo.

No lo es. Pedir por escrito el desglose de la indemnización —días aplicados, salario regulador y antigüedad reconocida— es una petición razonable y legal. Si te la niegan, eso también es información.

Dicho esto, hay que gestionar expectativas. Con pocos años de antigüedad, la diferencia entre un cálculo correcto y uno descuidado puede ser de unos cientos de euros; en carreras largas, de miles. No siempre merece la pena judicializar: a menudo basta una reclamación previa bien documentada o una consulta sindical.

Lo que nunca funciona es firmar un «conforme» genérico y confiar en que todo estaba bien. En tu próxima conversación con la empresa, pide el desglose, compara la fecha de alta con tu vida laboral y no firmes nada el mismo día que lo recibes.

La antigüedad no es un dato menor del contrato: es la variable que más mueve la indemnización y la que más se descuida.

📋 Ficha Laboral: indemnización por despido y antigüedad

  • Qué tengo que saber: El despido objetivo se indemniza con 20 días de salario por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades, y el improcedente con 33 días por año, con un tope de 24 mensualidades. Los meses inferiores al año se prorratean y los contratos anteriores al 12 de febrero de 2012 tienen un tramo propio a 45 días.
  • A quién afecta: Trabajadores por cuenta ajena, tanto con contrato indefinido como temporal, especialmente quienes acumulan varios años o contratos encadenados en la misma empresa o servicio.
  • Fechas clave: De aplicación inmediata: revisa la antigüedad y pide el desglose por escrito antes de firmar cualquier finiquito o carta de despido.

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