El estrés no siempre se nota primero en la cabeza. A veces entra por la tripa, por una niebla mental rara o por esa sensación de vivir acelerado incluso cuando el día ya ha terminado. Lo inquietante es que muchas personas siguen funcionando así durante semanas porque creen que mientras puedan cumplir, no pasa nada. Pero cuando el cuerpo...