¿Y si lo que comes —o no comes— nada más levantarte fuera el hábito más infravalorado de tu rutina? Los alimentos que ingieres en los primeros minutos del día actúan sobre un organismo en estado de reposo: sin insulina elevada, sin digestión activa, con los mecanismos de limpieza celular aún en marcha.
La buena noticia es que no hace falta...