Hay platos que no necesitan carta de presentación dentro de su tierra, pero que cruzan la frontera provincial y desaparecen del mapa. El zorongollo es uno de ellos: una ensalada de pimientos y tomates asados, aliñada con aceite, vinagre y huevo cocido, que en Extremadura se sirve en cada mesa de verano como si fuera de siempre, y que...