Técnicas infalibles para manejar trastornos disociativos antes de ir al médico

Desde tiempos ancestrales, la mente humana ha sido un enigma que poco a poco hemos intentado desentrañar. Su complejidad no deja de sorprendernos y, entre los variados desafíos que presenta, los trastornos disociativos ocupan un lugar destacado, no solo debido a su sintomatología singular, sino también por el impacto que generan en la vida de quienes los padecen. A medida que la sociedad avanza, nos encontramos más informados sobre estos trastornos y, consiguientemente, más interesados en hallar métodos efectivos para abordarlos, incluso antes de considerar la intervención médica.

No obstante, no puede enfatizarse suficiente la importancia de la mano experta de un profesional de la salud en la evaluación y tratamiento de estos desafíos psicológicos. Sin embargo, existen ciertas técnicas no farmacológicas que han mostrado utilidad como primeros auxilios psicológicos ante la manifestación de síntomas disociativos. Estas estrategias pueden ser implementadas por uno mismo o con la ayuda de alguien cercano mientras se aguarda por una consulta médica especializada. El siguiente artículo abordará algunas de estas técnicas infalibles que son recomendadas con prudencia, siempre subrayando que su uso no reemplaza la asesoría y el tratamiento médico adecuado.

CONOCIENDO AL ENEMIGO: ¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DISOCIATIVOS?

CONOCIENDO AL ENEMIGO: ¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DISOCIATIVOS?

Comprender la esencia de un problema es siempre el primer paso para poder gestionarlo. Los trastornos disociativos se caracterizan por una desconexión y falta de continuidad entre pensamientos, recuerdos, entorno, acciones y la propia identidad. Las personas que sufren estos trastornos pueden sentirse separadas de sí mismas y de su entorno, lo cual puede interferir de manera significativa en todos los aspectos de su vida cotidiana. Tradicionalmente, estos han sido clasificados en diferentes categorías como el trastorno de identidad disociativo (anteriormente conocido como trastorno de múltiples personalidades), la amnesia disociativa, y el trastorno de despersonalización/desrealización.

Cada una de estas categorías presenta sus propios retos y síntomas específicos. Por ejemplo, el trastorno de identidad disociativo implica la presencia de dos o más identidades distintas o estados de personalidad en una persona, mientras que la despersonalización se caracteriza por sentirse desconectado de uno mismo, y la desrealización implica una percepción alterada del entorno que lo rodea, como si estuviera en un sueño o película.

ESTRATEGIAS APLICABLES EN EL HOGAR

Antes de entrar en pánico o correr al médico, hay ciertas estrategias que pueden ayudar a manejar las primeras manifestaciones de un trastorno disociativo. Si bien ninguna de estas técnicas sustituirá el consejo especializado, pueden proporcionar un alivio inmediato y preparar el terreno para una terapia más formal.

Primero, la práctica de la atención plena o ‘mindfulness’ puede ser muy beneficiosa para centrarse en el presente y reducir los episodios disociativos. Esta técnica implica prestar plena atención a lo que estamos experimentando en el momento actual de manera no crítica y sin juicio. Ejercicios simples como la respiración consciente o centrarse en los sentidos (lo que podemos ver, tocar, oler, oír y saborear) pueden ayudar a re-orientar la conciencia en el aquí y ahora.

Además, el arte terapia ha demostrado ser una herramienta poderosa. Realizar actividades creativas como dibujar, pintar, escribir, o tocar un instrumento pueden fomentar la expresión de emociones y pensamientos reprimidos, proporcionando un canal alternativo de comunicación para aquellos que podrían tener dificultades haciéndolo verbalmente.

MAPEANDO EL CAMINO A SEGUIR

MAPEANDO EL CAMINO A SEGUIR

Además de las estrategias de afrontamiento mencionadas previamente, el hacer un mapa del camino hacia la recuperación puede ser tremendamente beneficioso. Esto comienza con la documentación de los síntomas: mantener un diario donde se anoten detalladamente las circunstancias que rodean los episodios disociativos, como por ejemplo, el estado emocional, la activación por ciertos eventos, y las reacciones físicas, puede ser esencial para identificar patrones y disparadores.

Otra técnica valiosa es la formulación de un plan de acción personalizado. Puede ser útil trabajar en un conjunto de pasos a seguir cuando se perciba el inicio de un episodio disociativo. Dichos pasos pueden incluir técnicas de respiración, contacto con personas de apoyo, y recordatorios del lugar y el tiempo actual, es decir, afirmaciones que ayuden a mantenerse anclado a la realidad.

RESPALDO CIENTÍFICO: INVESTIGACIONES QUE AVALAN LAS TÉCNICAS

El mundo de la ciencia no está ajeno a las terapias alternativas y ha puesto a prueba diversas estrategias no convencionales que pueden ayudar a manejar los trastornos disociativos. Los estudios científicos han demostrado que técnicas como la meditación y el mindfulness pueden tener efectos neuroplásticos, es decir, la capacidad de modificar la estructura y funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, la meditación puede incrementar la materia gris en áreas asociadas con la autoconciencia, la compasión y la introspección.

Además, la práctica regular del mindfulness ha sido asociada con una reducción en la severidad de los síntomas en personas con trastorno de estrés postraumático, una condición que frecuentemente coexiste con los trastornos disociativos. Este tipo de evidencia pone de relieve la potencial efectividad de tales técnicas como complemento de otras formas de terapia más tradicionales.

En cuanto al arte terapia, diversos estudios han observado cómo la creatividad facilita la expresión emocional, a menudo dando forma a aquello que no se puede verbalizar. Cuando las palabras no son suficientes, los colores, las formas y las texturas proporcionan un lenguaje alternativo para que el individuo explore y procese sus experiencias.

EL ROL DE LA RED DE APOYO: FAMILIA Y AMIGOS COMO PILARES

EL ROL DE LA RED DE APOYO: FAMILIA Y AMIGOS COMO PILARES

No podemos poner en segundo plano la importancia de un sistema de apoyo sólido. Los seres queridos pueden jugar un papel clave en el cuidado de una persona con trastornos disociativos. La capacitación y la educación de familiares y amigos sobre la naturaleza de estos trastornos pueden equiparlos con las herramientas necesarias para proporcionar ayuda efectiva.

Una red de apoyo informada puede reconocer los signos tempranos de un episodio disociativo y fomentar el uso de las estrategias de afrontamiento mencionadas. Por ejemplo, pueden ayudar a la persona a practicar ejercicios de mindfulness o participar con ellos en actividades creativas, lo que a su vez puede fortalecer las relaciones y crear un ambiente seguro y comprensivo.

Además, familiares y amigos pueden alentar a la persona afectada a buscar asesoramiento médico y seguir adecuadamente el tratamiento prescrito. El apoyo continuo durante la terapia puede favorecer la adhesión al tratamiento y mejorar los resultados a largo plazo.

CUANDO ADVIENE LO INEVITABLE: BUSCAR AYUDA PROFESIONAL

Mientras que las técnicas de autocuidado pueden ser útiles, existen situaciones donde la intervención de un profesional es inevitable y crucial. Si los episodios disociativos se vuelven más frecuentes, intensos o perturbadores, es imprescindible buscar ayuda médica. Profesionales como psiquiatras y psicólogos pueden ofrecer terapias basadas en la evidencia, incluyendo la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia dialéctica conductual (TDC), que han mostrado efectividad en el tratamiento de los trastornos disociativos.

Es esencial no demorar la búsqueda de ayuda profesional, especialmente si surgen pensamientos de autolesión o peligro hacia uno mismo u otros. En tales circunstancias, acudir a un médico o a los servicios de emergencia es un paso necesario para garantizar la seguridad del paciente y de su entorno.

Concluyendo, las técnicas de manejo para los trastornos disociativos antes de ir al médico no solo son posibles sino recomendables como una intervención temprana. Sin embargo, su implementación debe ser siempre considerada como parte de un abordaje más amplio y nunca como un sustituto de la atención especializada. El equilibrio entre el autocuidado y el asesoramiento médico es vital para manejar estos trastornos complejos y multifacéticos. Mantener un diálogo abierto con los profesionales de salud, así como con amigos y familiares, es indispensable para crear un entorno propicio para la recuperación y el bienestar.

Diego Disese
Diego Disese
Apasionado por la gráfica y la comunicación. Trato de explorar el por qué, el para qué, el dónde, el quién y el cómo de los hechos, ya que es un compromiso con la verdad. Y la verdad lo es todo.

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