José Luis Zamorano, jefe de cardiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, lo tiene claro: el colesterol LDL es el mayor enemigo del corazón. Lo llama «el asesino capicúa» porque estrecha y tapona arterias sin síntomas previos. Cada hora mueren 13 personas en España por enfermedad cardiovascular. Zamorano insiste: cuando aparece el dolor, las arterias ya están bloqueadas.
El problema explota hoy porque febrero de 2026 marca el pico estacional de infartos. Las enfermedades cardiovasculares provocan una de cada cuatro muertes en el país. Pero hay más: el 50% de cardiópatas reincide al año del primer evento. El doctor José Luis Zamorano lleva décadas advirtiendo que respetar los rangos de LDL puede evitar estas cifras devastadoras.
El colesterol que mata sin avisar
El colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) se deposita en las paredes arteriales formando placas. Zamorano explica que esto provoca arteriosclerosis: las arterias se estrechan, se vuelven rígidas y bloquean el flujo sanguíneo al corazón. Cuando esta acumulación ocurre en las coronarias, desencadena anginas de pecho o infartos. En arterias cerebrales, ictus mortales.
El cardiólogo advierte en entrevistas recientes que con más de 55 miligramos por decilitro de LDL, el riesgo es alto. Sin embargo, millones de españoles ignoran sus niveles hasta el primer evento grave. El LDL actúa en silencio durante años, sin alertas ni dolor, hasta que una placa se rompe y provoca un infarto fulminante.
Por qué 2026 es el año más peligroso para tu corazón
Las estadísticas de 2024 (últimas definitivas del INE) confirman que las enfermedades cardiovasculares siguen como primera causa de muerte en España. En 2023, cada hora fallecieron 13 personas por cardiopatía. En 2026, Zamorano y otros cardiólogos alertan sobre nuevos factores:
- Febrero 2026: mes con mayor incidencia de infartos por frío extremo en España
- Coste sanitario: 9.000 millones de euros anuales en tratamiento cardiovascular
- Reincidencia: 75% de cardiópatas sufren nuevo evento en 3 años
- Diagnóstico tardío: la mayoría llega al cardiólogo con arterias ya bloqueadas
| Causa de muerte | Porcentaje España | Muertes/hora |
|---|---|---|
| Cardiovascular | 25-33% | 13 personas |
| Cáncer | 27-30% | Variable |
| Respiratoria | 10-12% | Variable |
Zamorano remarca que las mujeres se demoran más en vigilarse y llegan con peor pronóstico que los hombres. En consulta, muchas minimizan síntomas como falta de aire o palpitaciones hasta que la situación es irreversible.
Las consecuencias de ignorar el LDL
Cada latido impulsa 7.000 litros de sangre diarios. Cuando el LDL bloquea coronarias de apenas dos milímetros de luz, el corazón deja de alimentarse. Zamorano describe tres sistemas que se colapsan: el eléctrico (arritmias fatales), las válvulas (insuficiencias cardíacas) y las cañerías (infartos por obstrucción).
El 60% de las enfermedades cardíacas se atribuyen directamente a niveles altos de LDL. Frente a esto, Zamorano insiste en tres medidas básicas: controlar peso, restringir grasas saturadas y lácteos no desnatados, y caminar media hora diaria a paso vivo. Pero añade tratamiento farmacológico: estatinas y nuevos inhibidores de PCSK9, que actúan como «vacuna del colesterol» con inyección semestral.
Más allá del colesterol: innovación que salva vidas
Zamorano lidera investigaciones con inteligencia artificial para detectar cardiopatías por reconocimiento de voz y facial. Cambios sutiles en el rostro pueden predecir eventos cardiovasculares con anticipación. La ecografía portátil desde el móvil, parches cutáneos que emiten visiones del corazón y TAC espectral sin radiación son realidades en 2026.
En prevención, la estrategia se refina: medición conjunta de LDL-C, proteína C reactiva y lipoproteína(a) para estratificación de riesgo. Zamorano señala que esta triple medición aporta información independiente sobre riesgo cardiovascular a largo plazo. La cirugía percutánea (mínimas incisiones) mejora tratamientos de valvulopatías y dolencias vasculares con recuperación rápida.
Pero el doctor advierte: ningún ordenador sustituirá el cariño del médico, que propicia la curación del paciente. La tecnología diagnóstica es inútil si el paciente llega tarde o abandona el tratamiento tras el primer evento.
Disipando dudas que todos tenemos
P: ¿Cada cuánto debo medir mi LDL?
R: Una analítica anual desde los 40 años, combinando LDL con presión arterial.
P: ¿Qué nivel de LDL es peligroso?
R: Más de 55 mg/dL ya se considera alto y requiere acción inmediata.
P: ¿Puedo controlar el colesterol solo con dieta?
R: Dieta y ejercicio son base, pero muchos necesitan estatinas o inhibidores PCSK9.
P: ¿Las mujeres tienen el mismo riesgo?
R: Mayor, porque suelen vigilarse más tarde y llegan con peor pronóstico.
Qué hacer antes del próximo infarto
Zamorano resume señales de alarma: falta de aire, palpitaciones, sensación de losa en el pecho, nudo en el cuello. Si aparecen, corre al cardiólogo sin esperar. El corazón late 100.000 veces al día y puede funcionar un siglo si lo cuidas. Cada español debería conocer su semáforo cardiovascular: LDL, presión arterial (ideal 12/8), edad y tabaco.
Los próximos meses verán más innovación: wearables con monitorización continua, apps que predicen riesgo con IA y tratamientos que frenan la disfunción ventricular antes de síntomas. Pero Zamorano cierra con advertencia: el 75% de cardiópatas reincide porque no respeta el rango de LDL. La «vacuna del colesterol» ya existe, los TAC sin radiación funcionan, la prevención de insuficiencia cardíaca avanza. Falta que millones dejen de ignorar las señales hasta que sea tarde.




