Si llevas extensiones de pestañas y notas picor, rojez o lagrimeo en el borde de los párpados, la higiene de pestañas diaria puede ser la pieza que calma tus ojos y evita que la molestia vaya a más.
Un estudio reciente en mujeres jóvenes con extensiones de pestañas llamó la atención por un dato muy claro: en 24 de las 25 participantes se encontró el ácaro Demodex folliculorum, un microorganismo diminuto que vive en la piel y se alimenta de células muertas.
No se trata de una alarma para abandonar las extensiones. La propia investigación apunta a una lectura práctica: cuidar la higiene del párpado y vigilar los síntomas ayuda mucho más que renunciar a un tratamiento estético si te gusta llevarlo.
La buena noticia es que no hace falta eliminar las extensiones. Incorporar un hábito de higiene diario, con productos específicos para el borde del párpado, puede reducir el picor, la rojez y la sensación de arenilla.
El estudio analizó a 25 mujeres que llevaban extensiones y que se habían sometido a más de diez sesiones. Les recogieron muestras de pestañas y analizaron el borde de los párpados: 18 presentaban demodicosis, una irritación cutánea ligada a la exposición a estos ácaros, y casi todas mostraban signos de disfunción de las glándulas de Meibomio, unas glándulas del párpado que producen la capa grasa de la lágrima.
Limpiar el borde del párpado no es una cuestión estética: es una manera directa de mantener los ojos cómodos y sanos.
Qué encontró el estudio sobre extensiones, ácaros y párpados
La encuesta previa que dio origen al análisis incluyó a 345 adolescentes y mujeres jóvenes. De ellas, 86 afirmaron haber usado extensiones de pestañas, y el 58 % las retocaba cada tres o cuatro semanas.
Casi la mitad de las usuarias (47,6 %) había notado molestias tras el procedimiento: picor, enrojecimiento, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño. En quienes habían superado las diez sesiones, el 85 % mostraba alteraciones en las glándulas de Meibomio.
El Demodex folliculorum es un habitante habitual de la piel, pero en exceso puede irritar el borde libre del párpado. La demodicosis, la irritación asociada a una mayor presencia de estos ácaros, no siempre da síntomas evidentes. Por eso la higiene importa tanto: reduce la acumulación de restos de maquillaje, cosméticos y células muertas que pueden favorecer el problema.
El trabajo se presentó en una reunión de la Sociedad Europea de Cirugía de Catarata y Refractiva (ESCRS). Los autores no recomiendan evitar las extensiones en todos los casos, sino mantener una pauta de limpieza ocular específica y consultar cuando aparezcan síntomas.
Cómo limpiar el borde de los párpados en la práctica

No hace falta una rutina complicada. Lo importante es la constancia y usar productos pensados para la zona ocular, no jabones agresivos ni toallitas con alcohol.
- Lávate las manos antes de tocar los párpados.
- Aplica un gel de higiene palpebral sin conservantes ni perfumes, diseñado para el borde del párpado, dos veces al día.
- Usa un cepillo limpiador específico para pestañas, con movimientos suaves en la línea donde nacen.
- Retira bien el maquillaje antes de dormir, incluidos los restos de sombra y delineador.
- Si notas picor persistente, enrojecimiento o descamación, consulta con un profesional de la visión.
Este gesto es especialmente importante si retocas las extensiones cada pocas semanas, ya que el adhesivo y la acumulación de cosméticos pueden alterar la superficie ocular.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué es: La higiene de pestañas es la limpieza diaria del borde del párpado y la base de las pestañas con productos suaves.
- La pauta: Dos veces al día con un gel palpebral sin conservantes y un cepillo específico, según la recomendación de los autores del estudio.
- Cómo aplicarla: Con las manos limpias, movimientos suaves y retirando el maquillaje antes de dormir.
- A tener en cuenta: Ante picor intenso, ojo muy rojo o molestias persistentes, conviene consultar con un oftalmólogo.
Lo que de verdad importa para cuidar tus ojos a largo plazo
Las extensiones no son nuevas, pero su popularidad ha crecido con fuerza. Se estima que el mercado global supera los 2.000 millones de dólares en 2026, con Estados Unidos alrededor del 40 % del total.
Ya hace casi una década, la Academia Estadounidense de Oftalmología publicó recomendaciones sobre seguridad e higiene para estas técnicas. Un estudio anterior observó que el 60 % de las pacientes sufrió queratoconjuntivitis tras el procedimiento y un 40 % tuvo reacciones al adhesivo.
Estos datos no invitan al miedo, pero sí a la precaución. La evidencia no dice que las extensiones dañen siempre los ojos. Dice que la limpieza del párpado y la valoración temprana de los síntomas marcan la diferencia.
Para las profesionales de la estética, el mensaje también es claro: explicar los riesgos y recomendar productos adecuados es tan importante como elegir un buen adhesivo. Para ti, la clave está en mantener una rutina diaria y no normalizar el picor ni el ojo rojo.
Si notas molestias que no ceden en unos días, consulta con un oftalmólogo. La información de este artículo es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
📌 Ficha de Salud: Higiene de pestañas con extensiones
- El consejo: Limpia el borde de los párpados y la base de las pestañas a diario, sobre todo si llevas extensiones.
- Datos importantes: En un estudio con 25 usuarias, 24 tenían Demodex folliculorum y 18 presentaban demodicosis; el 47,6 % de las encuestadas refirió molestias tras la aplicación.
- Repercusión en tu vida: Reducir la acumulación de restos en el párpado ayuda a prevenir picor, rojez y sensación de cuerpo extraño en tus ojos.


