Incendios en Indonesia: 76 millones de toneladas de emisiones que rozan el récord de 2015

Los incendios en Indonesia ya suman 76 millones de toneladas de emisiones y la temporada seca no ha terminado. La trayectoria se asemeja a la de 2015, cuando ardieron 2,6 millones de hectáreas; restaurar turberas sigue siendo la mejor defensa.

El fuego que se enciende bajo el suelo

Los datos del Global Fire Emissions Database dejan poco margen para el escepticismo. A 7 de septiembre, los incendios en Indonesia habían liberado 76 millones de toneladas de carbono. La cifra coloca a 2026 en la misma trayectoria que 2015, el año que cerró con 333 millones de toneladas de carbono y 2,6 millones de hectáreas calcinadas.

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Guido van der Werf, investigador de la Universidad de Wageningen, lo resume con claridad: los fuegos están «más o menos en camino» de alcanzar los niveles de hace once años. En provincias como Papúa, dice, se está quemando «más de lo que nunca se ha quemado».

Indonesia no es ajena a este tipo de incendios. La temporada récord de 1997 generó emisiones equivalentes al 13-40% de las emisiones globales de combustibles fósiles de aquel año, según una estimación científica. En 2015, el CO2 liberado por los incendios del sureste asiático superó las emisiones fósiles de la Unión Europea durante ese año.

La niebla tóxica asociada a estos episodios se relacionó con más de 100.000 muertes prematuras en la región. El humo no entiende de fronteras: afecta a la salud de niños, mayores y personas con problemas respiratorios a cientos de kilómetros del fuego.

El carbono almacenado durante siglos en las turberas puede liberarse en una sola temporada de fuego, y ese es justo el riesgo que la restauración busca frenar.

Por qué El Niño no es el único culpable

El episodio de El Niño de este año, que comenzó en junio y se espera que dure hasta 2027, está entre los más intensos de los que hay registro. El fenómeno natural, ligado a la temperatura del océano Pacífico, seca la tierra y multiplica el riesgo de incendio, pero no enciende la mecha.

Mark Parrington, científico del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, recuerda que la estación seca en Indonesia va de agosto hasta finales de octubre o noviembre. «Normalmente hay fuego en esta época, pero no a la escala que hemos visto este año ni en ningún episodio previo de El Niño», explica.

Nisa Novita, experta en turberas de la ONG Yayasan Konservasi Alam Nusantara, lo aclara: El Niño «no provoca directamente la mayoría de los incendios», sino que actúa como un gran amplificador. Crea condiciones más secas y calurosas, y convierte el fuego en algo más fácil de encender, más rápido de propagar y mucho más difícil de controlar.

Los estudios muestran que muchos incendios ocurren donde se ha drenado el suelo para la agricultura y las plantaciones de aceite de palma. Ese paisaje seco y degradado arde con facilidad durante las sequías. Y hay un matiz clave: a diferencia de los incendios de bosque, el fuego de turbera puede prender bajo tierra, alimentándose del propio suelo como combustible.

📋 Los datos clave de un vistazo

  • El dato: 76 millones de toneladas de carbono liberadas hasta el 7 de septiembre de 2026, según Global Fire Emissions Database.
  • Por qué importa: Las turberas almacenan carbono durante siglos y su quema lo devuelve a la atmósfera de golpe.
  • Lo que puedes hacer: Informarte sobre la restauración de turberas y reducir tu huella de carbono también ayuda a enfriar el contexto.
  • A tener en cuenta: Si 2026 superará a 2015 depende de cuánto dure El Niño y de la eficacia de la restauración.
incendios turberas Indonesia

La restauración de turberas sí cambia el guion

Aquí está la buena noticia. En los últimos años, los esfuerzos de restauración de turberas en Indonesia se relacionaron con una reducción de incendios durante el El Niño de 2019. Tras la catástrofe de 1997-98, el gobierno indonesio aprobó una moratoria para frenar las licencias que convertían bosques y turberas en plantaciones.

Después de 2015 se creó una agencia oficial de restauración de turberas, que en 2021 recibió un mandato adicional para restaurar manglares. Esa agencia se disolvió el año pasado. Novita lo resume sin triunfalismos: «Hemos aprendido y mejorado… Pero la pregunta es: ¿es suficiente? ¿O seguimos subestimando el riesgo que plantean las turberas degradadas?»

Van der Werf admite que aún no está claro cuánto impacto han tenido las medidas recientes. «Esperaba que este año Indonesia estuviera relativamente tranquilo», dice. Y en Sumatra la temporada ha sido tranquila; en cambio, Papúa y Papúa Nueva Guinea son «nuevas fronteras» que atraviesan hoy lo que Sumatra vivió hace veinte años.

El balance honesto es este: la restauración funciona, pero necesita continuidad y ambición. Los estudios que analizan la temporada de 2019 encontraron que las zonas restauradas ardieron menos, aunque el efecto no fue uniforme en todo el país. El consenso científico apunta a que re-humedecer las turberas es una de las intervenciones con mejor relación coste-beneficio para el clima, porque evita emisiones, protege la biodiversidad y mejora la salud pública. La incertidumbre sobre cuánto durará El Niño recuerda que las proyecciones son estimaciones; no hay certezas absolutas, pero sí evidencia acumulada.

Para ti, esto se traduce en algo muy concreto: cada acción que reduzca la presión sobre los ecosistemas tropicales, desde informarte sobre lo que consumes hasta apoyar la restauración, mueve la aguja. La mayoría de los estudios apunta a que frenar el drenaje y recuperar el ciclo del agua en las turberas es un paso con impacto real. La temporada 2015 se cerró con 333 millones de toneladas; este año aún no ha terminado, y cada hectárea restaurada es una hectárea menos para el fuego.

🌍 Ficha de Impacto: Incendios en Indonesia y emisiones de carbono

  • El problema: Los incendios de turberas indonesias liberan en semanas el carbono que el suelo acumuló durante siglos.
  • Datos importantes: 76 millones de toneladas de carbono hasta el 7 de septiembre; 333 millones en 2015; niebla asociada a más de 100.000 muertes prematuras.
  • Repercusión en tu vida: El humo y las emisiones viajan por la atmósfera y agravan la crisis climática; tu consumo responsable y el apoyo a la restauración ayudan a frenar el origen.

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