El Bentley Torcal eléctrico es el primer Bentley sin combustión y, con 888 CV, el más potente jamás salido de Crewe. Llevo años siguiendo los movimientos de la marca británica en el ultra-lujo y esta jugada reordena todo el segmento.
El nombre no es casual. Bentley lo toma del Torcal de Antequera, el paraje kárstico de Málaga, para bautizar un SUV de cinco metros que se convierte en la cuarta línea de modelos de la casa. Diseño, desarrollo y fabricación, íntegros en el Reino Unido, en la planta de Crewe.
La llegada del Torcal marca el fin de una era mecánica. El V8 de 6,75 litros que ha definido a Bentley durante décadas cede el protagonismo a dos motores síncronos de imanes permanentes y una batería de 113 kWh.
El diseño está dirigido por Robin Page y apuesta por una carrocería baja, larga distancia entre ejes y voladizos cortos. La parrilla iluminada y los gráficos traseros reinterpretan elementos históricos de la marca, con una presencia visual que evita cualquier guiño estridente.
El Bentley Torcal eléctrico en cifras: 888 CV, 600 kilómetros y arquitectura de 800 voltios
La gama se abre con dos versiones desde el lanzamiento. El Torcal convencional entrega 821 CV y 1.194 Nm; el Torcal S alcanza 888 CV y 1.350 Nm con Launch Control activado.
La diferencia se mide en el cronómetro. El S firma el 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanza 260 km/h; la versión estándar necesita 3,4 segundos y se detiene en 250 km/h. Bentley insiste en una entrega progresiva: no busca el latigazo, busca el empuje inagotable.
La batería trabaja con arquitectura de 800 voltios. La autonomía declarada alcanza los 600 kilómetros WLTP y la carga rápida recupera del 10% al 80% en menos de 20 minutos a 400 kW.
El chasis introduce la suspensión totalmente activa, que debuta por primera vez en un Bentley. Trabaja con amortiguadores adaptativos de dos válvulas, modifica cada amortiguador de forma independiente y prescinde de las barras estabilizadoras convencionales. La dirección electrónica a las cuatro ruedas gira hasta cinco grados en el eje trasero y reduce el radio de giro a 11,1 metros.
Lo que no aparece en la ficha del Torcal: la banda sonora y el secreto del habitáculo
Aquí está el detalle que ningún catálogo destaca. Un eléctrico no suena, y Bentley lo sabe. Por eso ha creado la Dynamic Symphony, una banda sonora inspirada en el ritmo de su V8 de 6,75 litros y generada con instrumentos reales.

El sistema también modifica iluminación, climatización e información digital. El Torcal ofrece cuatro ambientes: Bentley, Comfort, Sport y Refresh. Todos ajustan el chasis y el tren motriz, pero también la atmósfera que envuelve al conductor.
El interior combina cuero, lana, madera y aluminio. Los asientos ofrecen ajuste eléctrico en 16 posiciones con calefacción, ventilación, soportes laterales y masaje. El Postural Adjust y el Smart Seat Climate redistribuyen presión y temperatura, y el asiento trasero incorpora por primera vez en Bentley un plegado eléctrico.
Un Bentley eléctrico no se vende por lo que ahorra en combustible: se compra por lo que dice de su dueño sin encender el motor.
La tecnología de asistencia descansa en 25 radares, sensores y cámaras. El Torcal interpreta el entorno y asiste en maniobras de remolque y de estacionamiento en garaje o en paralelo. Un Head-Up Display con realidad aumentada proyecta las indicaciones de navegación sobre la carretera, y las pantallas OLED curvas conviven con reconocimiento facial y llave mediante teléfono móvil.
Los materiales esconden intención. El tejido de lana merina se desarrolla con Fox Brothers y cuenta con certificación Responsible Wool Standard. Los acabados Ombré Walnut y el aluminio Sunburst, junto a los 460 litros de maletero y 90 litros adicionales bajo el capó delantero, completan una propuesta que busca practicidad sin renunciar al lujo.
Mi veredicto sobre el Torcal: qué compra realmente quien firma un Bentley eléctrico
El Torcal no compite con un SUV eléctrico convencional. Compite con la idea de que un coche de ultra-lujo puede ser eléctrico sin sonar a electrodoméstico. Toda la estrategia de Bentley apunta a un único objetivo: conservar la sensación.
Por eso la marca no vende potencia, vende continuidad sensorial. Sonido, tacto, peso de las puertas, respuesta del chasis. Bentley invierte en recrear lo que se pierde al eliminar el motor térmico, y ese esfuerzo es justo lo que empuja el producto hacia las seis cifras.
La clave está en el precio, pero aun hay algo más relevante. Con un desembolso de seis cifras, el comprador de un Torcal no busca amortizar nada. Busca un objeto que comunique sin gritar. Y aquí está el matiz: el SUV eléctrico de lujo compite hoy contra ofertas igual de caras y mucho más visibles.
A diferencia de otros fabricantes que han tratado la electrificación como un ejercicio de marketing, Bentley ha construido el Torcal sobre la misma arquitectura artesanal que el resto de su gama. Cuero, lana, madera y aluminio conviven con la tecnología sin que el coche renuncie a su identidad. Es el detalle que separa a un Bentley de cualquier otro SUV eléctrico de precio similar.
En mi experiencia, quien compra un Bentley a este nivel no cambia de coche cada tres años: lo conserva. Esa fidelidad sostiene el valor del mercado secundario, algo que ninguna marca de lujo puede permitirse perder al entrar en territorio eléctrico. El Torcal no es un experimento: es la apuesta de continuidad de toda una casa.
💎 Ficha de Exclusividad: Bentley Torcal S
- El producto / experiencia: SUV eléctrico de ultra-lujo de cinco metros, con dos motores síncronos de imanes permanentes, batería de 113 kWh, arquitectura de 800 voltios y 888 CV con Launch Control. Fabricado íntegramente en Crewe (Reino Unido).
- Dónde conseguirlo: Red oficial de concesionarios Bentley en España. Reserva y configuración a través de la propia marca en su canal oficial.
- Precio estimado: Seis cifras. Bentley no ha desglosado el precio final de cada versión; el equipamiento individual incrementa la factura de forma notable.
- Ventajas de usarlo — el valor real: Es el primer Bentley sin motor de combustión y el más potente de su historia: artesanía tradicional británica, chasis con suspensión totalmente activa y una puesta a punto pensada para conservar las sensaciones del V8.


