La salud ósea en la perimenopausia se descuida justo cuando el hueso cambia más deprisa. Revisar tu riesgo con tu médico en esos años permite actuar antes de la primera fractura y proteger tu autonomía durante décadas.
Por qué la perimenopausia es el momento clave para tu hueso
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, el 18 de octubre, y del Día Mundial de la Osteoporosis, el 20, la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO) y la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM) han pedido que las más de dos millones de españolas de entre 45 y 50 años reciban una evaluación de su riesgo óseo durante la perimenopausia. El objetivo: mirar el riesgo a tiempo, no esperar a la primera fractura.
La clave está en un detalle que muchas mujeres desconocen. Según el presidente de FHOEMO, Santiago Palacios, en los dos años previos a la menopausia y en los tres posteriores se concentra en torno al 33% del hueso que una mujer perderá a lo largo de su vida. Dicho de otro modo: lo que ocurra en esa franja condiciona buena parte de tu futuro esquelético. El motivo es hormonal. Cuando los estrógenos bajan, el hueso se remodela más deprisa de lo que se reconstruye, y lo hace sin síntomas que avisen.
Las cifras lo confirman. Una de cada cinco mujeres menopáusicas tiene osteoporosis y en España se producen cerca de 300.000 fracturas al año, según han recordado los especialistas. Las de cadera son las que más limitan la vida diaria; las vertebrales, las más numerosas, se diagnostican tarde. La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que progresa sin síntomas evidentes y afecta ya a cerca de tres millones de personas en España, de las que el 80% son mujeres.
Beatriz Soto, paciente desde hace 25 años, ha descrito el impacto psicológico de convivir con la enfermedad y ha lanzado un mensaje realista: hoy hay mucha más información y se puede convivir con ella, pero requiere esfuerzo.
La mayoría de las fracturas no llegan por sorpresa: se anuncian años antes en una consulta que nadie pidió.
Cómo se evalúa tu riesgo óseo, paso a paso

Aquí llega la buena noticia. La evaluación del riesgo no es una batería de pruebas: según los especialistas, se hace en una entrevista clínica, se incorpora a a tu historia médica y puede realizarla cualquier médico, sea de la especialidad que sea. Las guías internacionales recomiendan hacerla en todas las mujeres, no solo en las que ya tienen síntomas.
En esa conversación se revisan los antecedentes personales y familiares de fractura, el tabaquismo, el uso de corticoides y la edad. Los especialistas citan además cuatro factores que elevan el riesgo: el cardiovascular (diabetes, hipertensión, sobrepeso), la artrosis, haber padecido algún tipo de cáncer, y la sintomatología propia de la menopausia. Dos grupos merecen una atención especial: las mujeres con bajo peso y aquellas a las que les han extirpado ambos ovarios.
Un matiz que conviene entender bien: la densitometría ósea no es el primer paso para todo el mundo. Se reserva para los casos con indicación específica, cuando la valoración previa detecta un riesgo elevado. Pedir pruebas sin criterio no sustituye a mirar el riesgo con calma.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué es: la evaluación del riesgo de osteoporosis durante la perimenopausia, antes de que exista ninguna fractura.
- Quién: mujeres de 45 a 50 años, con atención especial al bajo peso y a la extirpación de ambos ovarios.
- Cómo y dónde: en una entrevista con tu médico, que la incorpora a tu historia clínica. Puedes plantearlo en tu centro de salud.
- A tener en cuenta: la densitometría se reserva a los casos con indicación concreta, no se pide a ciegas.
Tratamiento, ejercicio y lo que aún está por aclarar
El reto, dicen los especialistas, es prevenir la primera fractura. Cuando ya ha habido una, el riesgo de las siguientes se dispara sobre todo en los dos años posteriores, y el primer semestre es la ventana de oportunidad para tratar. Aun así, cuatro de cada diez pacientes no recibe tratamiento osteoprotector un mes después de una fractura de cadera.
Existen tratamientos antirresortivos y también anabólicos, con seguimiento a largo plazo y apoyo nutricional de calcio y vitamina D, además de ejercicio físico. La terapia hormonal de la menopausia, cuando está indicada, puede reducir el riesgo de fractura vertebral en un 37% y el de fémur en un 28%, según expuso el presidente de FHOEMO, siempre con un manejo individualizado. Es una decisión que corresponde valorar a tu médico: no hay receta universal.
Sobre el terreno hay dos frentes abiertos. El primero, el desabastecimiento de algunas terapias hormonales después de que la agencia estadounidense del medicamento (FDA) retirara parte de sus advertencias, salvo la relativa al mayor riesgo de trombosis, lo que ha elevado la demanda; se habla de en torno a 20 tratamientos disponibles por vía oral y transdérmica. El segundo, la preocupación por los fármacos agonistas del receptor de GLP-1: reducen grasa, pero también masa muscular, y no está claro su efecto a largo plazo sobre el hueso.
Lo importante es esto: la parte más útil de esta historia es también la más sencilla. Hablar del riesgo con tu médico durante la perimenopausia no garantiza nada por sí solo, pero permite identificar a quien necesita un estudio y un seguimiento, y ahí es donde se evitan fracturas. Siempre estás a tiempo de preguntar. Esta información es divulgativa y orientativa: no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
📌 Ficha de Salud y Bienestar: evaluación del riesgo óseo en la perimenopausia
- El consejo: pide una valoración de tu riesgo óseo al inicio de la perimenopausia; se resuelve en una entrevista en consulta.
- Datos importantes: una de cada cinco mujeres menopáusicas tiene osteoporosis y en España se producen cerca de 300.000 fracturas al año. La densitometría se reserva a los casos con indicación específica.
- Repercusión en tu vida: detectar el riesgo a tiempo permite tratar antes de la primera fractura y proteger tu movilidad y tu independencia durante más años.


