El ERE de Mahle en Cuenca afectaría a 170 trabajadores de su planta de Motilla del Palancar, en torno al 35% de la plantilla actual. La multinacional alemana de componentes para la automoción ya ha comunicado sus planes a la plantilla y al Comité de Empresa.
No es el primer golpe. El año pasado la factoría conquense cerró otro expediente que se llevó por delante a 466 personas —la mitad de sus casi mil trabajadores—, con el grueso de las salidas en noviembre de 2025 y el resto en marzo de 2026. Lo que ahora se plantea es el segundo acto del mismo guion.
La empresa lo justifica en la crisis del sector automovilístico, en las dificultades de la movilidad eléctrica y en la caída de pedidos. Los sindicatos lo atribuyen a otra cosa: a un año perdido.
Más allá del caso concreto, este segundo despido colectivo sirve para algo que casi nadie consulta hasta que le toca vivirlo: saber qué derechos te acompañan cuando tu empresa abre un ERE y cómo ejercerlos sin depender de la buena voluntad de nadie.
“Es indignante la falta de trabajo, de vista y de gestión de la dirección”, critica Juan Antonio Cuevas, secretario de la Federación de Industria de Comisiones Obreras en Castilla-La Mancha. El sindicato recuerda que Mahle se comprometió hace un año a amortiguar el impacto del primer ERE en el grupo de trabajo creado por el Ministerio de Industria y el Gobierno regional.
Un ERE no es un accidente meteorológico: es una decisión empresarial que se negocia, se documenta y se puede impugnar. Conocer el procedimiento no te garantiza conservar el puesto, pero cambia por completo tu posición en la mesa.
Comisiones Obreras señala además que la compañía habría frenado los intentos de que otras empresas usaran sus instalaciones de Campillo de Altobuey, “totalmente infrautilizadas”, alegando necesidades de producción. También las cuatro reuniones del comisionado para la reindustrialización del Ministerio de Industria, a su juicio, han acabado “sin ideas, sin alternativas y sin intención ninguna de mirar por Motilla del Palancar”.
El expediente no afectará, en cambio, a la planta de Paterna (Valencia), donde el año pasado se amortizaron 40 empleos de los 190 planteados. En Motilla, la presión sindical logró rebajar los despidos del primer ERE de 550 a 466. Ese dato importa: la negociación cambia números.
Los derechos que te protegen en un despido colectivo

Un despido colectivo no es un despido cualquiera multiplicado por cien. Tiene su propio procedimiento, sus plazos y sus exigencias documentales, recogidos en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores. Y el primer derecho es el más básico: que te lo expliquen.
Si la plantilla ronda las 485 personas —el 35% que representan los 170 afectados—, el umbral del 30% que la norma exige en empresas de más de 300 trabajadores queda superado. Eso activa todas las garantías del procedimiento.
Antes de firmar nada, esto es lo que la empresa está obligada a poner sobre la mesa:
- Periodo de consultas de 30 días naturales (15 en empresas de menos de 50 trabajadores) para negociar de buena fe la reducción del número de afectados o las medidas de acompañamiento.
- Memoria explicativa con las causas productivas, organizativas, técnicas o económicas, y los criterios de selección del personal afectado, que deben ser objetivos y no discriminatorios.
- Plan de recolocación externa, obligatorio cuando el ERE supera los 50 trabajadores en empresas de más de 100.
- Indemnización de 20 días por año trabajado, prorrateada por meses, con un tope de 12 mensualidades. Es la referencia legal: el convenio o el acuerdo final pueden mejorarla, nunca empeorarla.
Suma tres cosas más: preaviso de 30 días antes de la extinción, prioridad de permanencia para representantes sindicales y para los colectivos que fije el convenio, y derecho a impugnar el despido ante el juzgado de lo social en un plazo de 20 días hábiles.
Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.
Lo que el caso Mahle revela sobre la España industrial
El ERE de Mahle no es un problema de gestión aislado. Es la foto de un modelo productivo que concentra el empleo de una comarca en una sola empresa y después se sorprende del impacto cuando esa empresa recorta.
En Motilla del Palancar, el centenar largo de salidas no se mide solo en nóminas: se mide en comercios que cierran, en familias que se van y en un tejido que tarda años en recomponerse. Los sindicatos hablan de “remate para la economía de toda la comarca” y no es retórica.
Y aquí está el matiz que suele quedar fuera de los titulares. La negociación de un ERE no es una partida de póker donde uno gana y otro pierde: es un procedimiento reglado en el que la parte más débil llega con más o menos información según lo que haya exigido. El primer ERE de Motilla se cerró con 466 despidos en lugar de 550. No es una victoria moral, pero son 84 empleos.
La diferencia entre un despido colectivo bien negociado y uno mal negociado no está en el titular del día: está en cuántas personas siguen dentro y en qué condiciones salen las que no.
Para tu próxima semana laboral, si en tu empresa suena la palabra ERE o si intuyes recortes, pide por escrito la documentación y contacta con la sección sindical antes de que la empresa fije el calendario. Las tres primeras semanas son las que deciden el resto.
📋 Ficha Laboral: ERE de Mahle en Cuenca y derechos en un despido colectivo
- Qué tengo que saber: Mahle plantea un segundo ERE de 170 trabajadores en Motilla del Palancar (Cuenca), el 35% de la plantilla. Un despido colectivo exige periodo de consultas de 30 días, memoria con criterios de selección, indemnización de 20 días por año con tope de 12 mensualidades y plan de recolocación si supera los 50 afectados, según el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.
- A quién afecta: A la plantilla de la factoría conquense —trabajadores por cuenta ajena de la industria de componentes de automoción— y, por extensión, a cualquier trabajador de una empresa que plantee un despido colectivo.
- Fechas clave: El primer ERE cerró sus salidas entre noviembre de 2025 y marzo de 2026; el segundo expediente abre ahora 30 días de consultas por delante. Si te ves en una situación similar, de aplicación inmediata: pide la documentación por escrito antes de firmar.


