Hace más de un año que el INE debía publicar cuántos fijos discontinuos parados hay en España. A día de hoy sigue sin fecha.
La estadística que iba a despejar la incógnita se llama Erada, Estadística sobre Relación con la Actividad a partir de Datos Administrativos: una operación que cruza registros públicos para medir la situación laboral real de la población. Se comprometió a difundir datos mensuales a partir de 2025. En 2026 sigue figurando como «en proyecto».
Y no es un detalle menor. De esa cifra depende saber si el paro baja de verdad o solo lo parece.
Qué debía medir la Erada y por qué se ha quedado en el cajón
El compromiso viene de lejos. En 2023, el Ministerio de Trabajo prometió hacer público el dato de fijos discontinuos inactivos —trabajadores con contrato indefinido que están en periodo sin llamamiento, es decir, sin trabajar y sin figurar como parados registrados— para atajar las críticas sobre la contabilidad del desempleo.
El criterio estadístico no ha cambiado desde 1985. Lo que cambió es la escala: la reforma laboral de 2021, aprobada con el Real Decreto-ley 32/2021, generalizó el fijo discontinuo para sustituir al temporal clásico. Un colectivo antes residual hoy es masivo.
El resultado es una laguna completa, porque cada fuente responde a una pregunta distinta. El SEPE conoce a los demandantes de empleo, pero su categoría de «demandantes con relación laboral» mezcla fijos discontinuos, afectados por ERTE y perceptores de trabajos de colaboración social: 802.580 personas en el último dato disponible. La Seguridad Social tiene los historiales de altas y bajas, aunque no publica una cifra de inactivos con contrato vigente. Y la EPA infravalora el fenómeno por su diseño trimestral.
Un dato que no se publica no es un dato neutral: es una decisión. Y esas decisiones estadísticas acaban notándose en las nóminas de quien espera un llamamiento.
Mientras tanto, el Ministerio de Economía acaba de sacar a audiencia pública el borrador del Programa anual 2027, dentro del Plan Estadístico Nacional 2025-2028. La Erada sigue «en proyecto» y el texto añade una coletilla reveladora: su fecha de difusión queda «condicionada a las conclusiones del grupo de trabajo técnico». En el INE lo resumen así: continúan trabajando y no hay fecha prevista.
Cuántos fijos discontinuos inactivos hay: las estimaciones que sí existen
Sin estadística oficial, el debate se mueve en horquillas. El investigador de Fedea Florentino Felgueroso sitúa el stock más aproximado entre 800.000 y 900.000 personas. Valentín Bote, director de Randstad Research, calcula que el cierre de 2026 rondará las 950.000. Ambos coinciden en la tendencia: al alza desde 2021.
Lo que muchos no saben es hasta qué punto esa cifra cambia la lectura del mercado laboral. Bote lo ilustra con dos datos que, juntos, incomodan: en los últimos cuatro años se firmaron casi 9,3 millones de contratos fijos discontinuos, pero los afiliados que trabajan de forma efectiva gracias a uno de ellos solo crecieron en 115.000. Dicho de otro modo, hicieron falta unos ochenta contratos para consolidar un solo afiliado en alta.

Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España y Portugal, aporta el contrapunto: la temporalidad bajó del 26% en 2019 al 15% actual, pero «la mejora de la estabilidad efectiva del empleo ha sido más limitada». Cada trimestre, más de tres millones de personas de entre 20 y 59 años cambian de situación laboral. Y la transición del empleo al paro sigue en el 2,8%, frente al 1,3% europeo.
Qué significa este vacío estadístico para tu vida laboral
Conviene bajar de la macro a la nómina. Si tienes un contrato fijo discontinuo, vives una contradicción que ninguna estadística recoge bien: cuentas como ocupado cuando trabajas y desapareces del mapa cuando termina la temporada. En esos meses no cobras salario, cotizas a otro ritmo y muchas veces tiras de prestación. Que el paro registrado no te cuente no te llena la nevera.
Hay un segundo efecto, menos visible: los datos que no existen no sirven para exigir políticas. Sin cifra no se dimensionan la formación, las ayudas ni los criterios de llamamiento que se negocian en convenio. El discurso oficial se queda en el 5% de afiliados fijos discontinuos que citó el ministro Carlos Cuerpo, un porcentaje que no distingue entre quien está trabajando y quien espera sentado.
Saber cuántos somos cuando no trabajamos no es un capricho estadístico. Es la diferencia entre aparecer en un gráfico y existir en una política pública.
Eso sí, hay tres cosas que dependen de ti y puedes resolver esta misma semana. Descarga tu informe de vida laboral en la sede de la Seguridad Social y revisa que todos los periodos de alta constan bien: los errores en fijos discontinuos son frecuentes y afectan a tu prestación. Mantente inscrito como demandante aunque estés inactivo, porque no siempre se traduce en cobrar pero sí en antigüedad administrativa. Y guarda por escrito cada llamamiento y cada fin de temporada: si la empresa no respeta el orden que fija el convenio, ahí está tu prueba.
Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.
Y una última recomendación, esta colectiva: cuando alguien te venda una bajada del paro como éxito rotundo, pregunta por la Erada. Es la pregunta correcta.
📋 Ficha Laboral: fijos discontinuos parados y el dato que no llega
- Qué tengo que saber: La estadística Erada del INE, que debía revelar cuántos fijos discontinuos están inactivos, acumula más de un año de retraso y sigue «en proyecto» en el Plan Estadístico Nacional 2025-2028. Las estimaciones de los expertos sitúan el colectivo entre 800.000 y 950.000 personas.
- A quién afecta: Trabajadores por cuenta ajena con contrato fijo discontinuo, sobre todo en hostelería, agricultura, comercio y turismo, y también quienes buscan empleo y leen las cifras oficiales de paro para decidir su estrategia.
- Fechas clave: El borrador del Programa anual 2027 está en audiencia pública y no incluye fecha de publicación. De aplicación inmediata: revisa tu informe de vida laboral antes de tu próximo periodo de inactividad.


