Los síntomas de menopausia —sofocos, sudores nocturnos, noches rotas— no tienen por qué aguantarse en silencio: la guía actualizada de la ACOG avala la terapia hormonal en personas elegibles y abre la puerta a alternativas con respaldo científico.
Qué cambia con la guía actualizada de la ACOG
La American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) ha publicado en la revista Obstetrics & Gynecology una actualización de sus recomendaciones sobre el manejo de la menopausia. Es una de las guías más completas hasta la fecha y toca los tres frentes que más consultas generan: la terapia hormonal, los fármacos no hormonales y los tratamientos que no son medicación.
Tres cifras ayudan a dimensionar el asunto. Entre el 50% y el 92% de las mujeres en menopausia refieren síntomas vasomotores, es decir, sofocos y sudores nocturnos. Los problemas de sueño relacionados afectan a entre el 16% y el 66%, y más de un tercio de las mujeres en perimenopausia y posmenopausia presenta síntomas depresivos. Son datos que recoge la propia guía y que explican por qué esta conversación ya no se puede posponer.
La recomendación principal es clara: en personas que pueden usar hormonas, la ACOG recomienda con firmeza la terapia hormonal con estrógenos y progestágenos —o solo estrógenos en quienes no tienen útero— para los sofocos, los sudores nocturnos y las alteraciones del sueño asociadas. Como alternativa plantea, de forma condicional, el estrógeno conjugado con bazedoxifeno. Y aquí está la clave: no es una receta para todo el mundo, es una opción que se decide caso a caso con un profesional sanitario.
La guía concreta el marco temporal: la terapia se plantea antes de los 60 años o en los 10 primeros años desde el inicio de la menopausia natural. La decisión debe salir de una conversación de decisión compartida en la que se revisen los síntomas, la historia clínica, el riesgo basal cardiovascular, de cáncer de mama y de tromboembolismo venoso, y las prioridades de cada persona.
El objetivo no es aguantar hasta que pase: es entender qué opciones existen y elegir la que mejor encaje con tu historia y tus prioridades.
¿Por qué esta actualización importa tanto? Porque durante años han circulado ideas equivocadas sobre el riesgo de la terapia hormonal, y eso ha hecho que algunos profesionales duden en plantearla y muchas pacientes en usarla. Los especialistas que han participado en la guía lo resumen en una idea sencilla: nadie debería atravesar estos síntomas en silencio, y hablarlo con el personal sanitario es el primer paso.
Si la terapia hormonal no encaja: las alternativas que la guía respalda
Hay quien no puede usar hormonas por su historial clínico y quien prefiere no hacerlo. Para esos casos, la ACOG también recomienda con firmeza opciones no hormonales: los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), los IRSN (de serotonina y noradrenalina), y los antagonistas de los receptores de neuroquinina. Según recoge la guía, la paroxetina es el único antidepresivo aprobado por la FDA para los síntomas vasomotores, y hay dos antagonistas de neuroquinina aprobados: fezolinetant, desde 2023, y elinzanetant, desde 2025. La gabapentina aparece como recomendación condicional.
El tercer bloque son los tratamientos no farmacológicos, que la guía recomienda de forma condicional: terapia cognitivo-conductual, intervenciones basadas en mindfulness, ejercicio regular, hipnosis clínica y acupuntura. La idea no es sustituir la medicación, sino usarlas junto a ella cuando tiene sentido. Eso sí, la ACOG es honesta con lo que no está probado: no hay evidencia suficiente para avalar los fitoestrógenos —como las isoflavonas de soja— ni los suplementos de hierbas.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué es: la terapia hormonal de la menopausia aporta estrógenos, con o sin progestágenos, para aliviar sofocos y sudores nocturnos.
- Para quién: personas que pueden usar hormonas, preferiblemente antes de los 60 años o en los 10 primeros tras la menopausia.
- Alternativas: ISRS, IRSN, antagonistas de neuroquinina y, de forma condicional, gabapentina.
- A tener en cuenta: la decisión es individual y exige valorar riesgos con un profesional sanitario.

Lo que la evidencia sostiene (y lo que todavía no)
La guía no se apoya en impresiones: cita revisiones concretas. Un metaanálisis de 2021 concluyó que la terapia con estrógenos, con o sin progestágenos, reducía de forma significativa la frecuencia y la intensidad de los síntomas vasomotores frente a placebo o a ningún tratamiento. Otro de 2017 situó el estradiol transdérmico con progestágeno entre las opciones más eficaces para reducir la frecuencia de los sofocos. Y una revisión sistemática de 2022 encontró que la terapia hormonal se asociaba con una mejor calidad de sueño autoinformada.
Hay un terreno donde la evidencia no llega: la ACOG señala que los datos son insuficientes para recomendar o descartar la terapia hormonal como tratamiento de los síntomas depresivos de la menopausia. Lo que sí indica es que, cuando se cumplen criterios de trastorno depresivo mayor, el abordaje debe seguir las guías de depresión, que incluyen psicoterapia, medicación o ambas. Si el ánimo se ha convertido en el síntoma que más te pesa, es momento de hablarlo con un profesional.
La actualización pone también el foco en algo que a menudo queda fuera de los titulares: las desigualdades en la atención a la menopausia. Factores como la raza, la cultura, el nivel socioeconómico o la orientación sexual influyen en cómo se vive esta etapa y en el tratamiento recibido. El estudio SWAN, citado en la guía, encontró que las mujeres negras referían más síntomas que las blancas y, sin embargo, recibían menos tratamiento. La ACOG prepara además una guía complementaria sobre el síndrome genitourinario de la menopausia, prevista para 2027.
Vamos a lo práctico. Si estás en esa etapa y los sofocos te condicionan el día o el descanso, pregunta de forma activa en tu próxima consulta: qué opciones existen en tu caso, qué riesgos conviene valorar y qué alternativas hay si no puedes o no quieres hormonas. La información de este artículo es orientativa y de prevención, no sustituye una valoración médica individual.
📌 Ficha de Salud: aliviar los síntomas de la menopausia
- El consejo: si los sofocos o el mal descanso te condicionan, plantea en consulta tus opciones de tratamiento en lugar de aguantar en silencio.
- Datos importantes: entre el 50% y el 92% de las mujeres refiere síntomas vasomotores; la ACOG avala la terapia hormonal antes de los 60 años o en los 10 primeros tras la menopausia.
- Repercusión en tu vida: conocer las alternativas hormonales y no hormonales permite decidir con tu médico un abordaje ajustado a tu historia clínica y a tus prioridades.


