Cuidar el ánimo en la madurez protege el corazón: la depresión en mayores eleva el riesgo cardiovascular

La depresión en mayores no es solo un asunto de ánimo: un estudio español la relaciona con un 81% más de riesgo de mortalidad y hasta un 101% más de riesgo cardiovascular. Cuidar el ánimo también protege el corazón.

Qué encontró el estudio: más mortalidad y más riesgo cardiovascular

El trabajo lo firma un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el área de Salud Mental del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERSAM), y se ha publicado en la revista ‘Archives of Public Health’. Su objetivo era afinar una sospecha que la investigación venía señalando desde hace años: que la depresión no se queda en la cabeza.

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Los números son llamativos. Las personas con depresión presentaron un 81% más de riesgo de fallecer por cualquier causa que quienes no la tenían. Y, cuando la causa era cardiovascular, el exceso llegó al 101%. Conviene leerlo bien: hablamos de riesgo relativo. No significa que ocho de cada diez personas con depresión vayan a fallecer, sino que, dentro de ese grupo, la probabilidad relativa fue mucho mayor que en el grupo de comparación.

Durante la década de seguimiento fallecieron 645 participantes. Los datos de mortalidad se cruzaron con el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Índice Nacional de Defunciones, y el análisis descontó el efecto del tabaco, el alcohol, la actividad física y las enfermedades crónicas. Aun así, la depresión seguía pesando.

Cómo se hizo: diez años siguiendo a 4.753 personas

El estudio siguió a 4.753 personas no institucionalizadas de toda España. La primera evaluación se hizo entre 2011 y 2012 y después hubo tres rondas de entrevistas: entre 2014 y 2015, en 2018 y en 2022. En cada una se preguntaba por un diagnóstico previo de depresión y se valoraban los síntomas depresivos, de modo que también se detectó a quien cumplía criterios sin tener diagnóstico.

Poner el foco en el ánimo no es un lujo: es una forma muy concreta de cuidar la salud física de una persona.

El primer autor, Jesús Godino-Cruz, resumió la idea central: la depresión causa un enorme sufrimiento y, además, influye en la salud física. De ahí que promover intervenciones para tratarla pueda mejorar el estado general de quien la padece. La profesora de la UAM Marta Miret, autora de correspondencia, subrayó el valor de los hábitos saludables —la actividad física regular, entre ellos— también en las personas con depresión.

Cuando alguien deja de disfrutar de lo que siempre le gustó, no es cuestión de aguantar: es motivo para hablarlo con el médico.

📋 Los datos clave de un vistazo

  • Qué se midió: riesgo de mortalidad por cualquier causa y por causa cardiovascular en personas con y sin depresión.
  • Cuánto aumenta: un 81% el riesgo de mortalidad general y un 101% el cardiovascular, según el estudio.
  • Quiénes participaron: 4.753 personas en España, seguidas una década, con 645 fallecimientos registrados.
  • Dónde está publicado: en ‘Archives of Public Health’, por equipos de la UAM, Sant Joan de Déu y CIBERSAM.

depresión y corazón

Qué puedes hacer desde hoy para cuidar ánimo y corazón

Lo primero es quitarse de encima la idea de que la tristeza sostenida es parte inevitable de cumplir años. No lo es. Y no debería aceptarse como paisaje. Si el desánimo dura semanas, si se pierde el interés por casi todo, si el sueño o el apetito cambian o aparecen dolores que no se explican, toca hablarlo en atención primaria. En la madurez, además, la depresión se presenta a veces más como cansancio o molestias físicas que como llanto.

Esta información es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario: ante cualquier duda o empeoramiento, consulta con tu médico.

El estudio apunta en una dirección muy práctica: los hábitos importan. La actividad física regular se asocia con mejor salud mental y física en quienes tienen depresión, como recuerda Miret. Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para adultos de 65 años o más hablan de unos 150 minutos semanales de actividad moderada y de trabajo de fuerza al menos dos días por semana, siempre adaptados a cada persona.

  • Muévete a diario: caminar a buen ritmo, subir escaleras, bailar en el salón. Lo pequeño y repetido cuenta.
  • Suma fuerza dos días: levantarse de la silla sin apoyar las manos, bandas elásticas o pesas ligeras protegen músculo y autonomía.
  • Cuida el contacto: una llamada, un café, un taller del centro municipal. El aislamiento alimenta el desánimo.
  • Revisa tabaco y alcohol: ambos aparecieron asociados a más mortalidad en el estudio.
  • Pide ayuda sin esperar: la depresión tiene tratamiento y no es una debilidad de carácter.

Si hay hijos o cuidadores cerca, su papel es clave: acompañar a la consulta, ayudar a ordenar la medicación y notar cambios que la propia persona no ve. Preguntar por el ánimo es prevención.

La letra pequeña: lo que este estudio no dice

Toquemos tierra. Se trata de un estudio observacional de cohortes: acompaña a un grupo de personas en el tiempo, pero no demuestra causa y efecto. Los propios autores piden cautela y advierten de que el número de fallecimientos por causas específicas era limitado, por lo que esos porcentajes concretos deben leerse con prudencia. Dicho de otra forma: no conviertas el dato en una sentencia ni en motivo de alarma. Lo que sí refuerza la evidencia es la dirección del hallazgo: salud mental y salud física van juntas.

¿Y por qué importa especialmente en la madurez? Porque la depresión en mayores pasa muchas veces desapercibida. Se confunde con apatía, con desgana, con eso de que ya no apetece nada. Ese error retrasa el tratamiento y, de paso, descuida factores que pesan en el corazón: movimiento, alimentación, sueño y relaciones. La consecuencia práctica es sencilla: el ánimo se pregunta, se escucha y, si hace falta, se trata.

Ningún estudio cambia la vida de nadie por sí solo. Lo que la cambia es lo que hacemos con él.

📌 Ficha de Salud y Bienestar: ánimo y corazón en la madurez

  • El consejo: no normalices el desánimo persistente; consúltalo y acompáñalo de movimiento, contacto social y hábitos cuidados.
  • Datos importantes: un 81% más de riesgo de mortalidad y un 101% más de riesgo cardiovascular, en 4.753 personas seguidas una década.
  • Repercusión en tu vida: atender el ánimo a tiempo protege también el corazón, la autonomía y la calidad de vida.

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