El acuerdo entre Uber Eats y los sindicatos no va solo de dinero. Va de saber cuántas horas reparte cada rider y de quién decide esas horas. CCOO ha abierto un proceso de diálogo permanente con la plataforma que alcanza a una plantilla cercana a las 8.300 personas entre Quinde Crew y Closer Logistics, y la parte más valiosa del pacto no es la subida salarial: es la comisión de seguimiento que vigilará durante tres años si lo firmado se cumple o se queda en un comunicado.
La compañía trasladó a CCOO y UGT su intención de traspasar la sección de reparto a Quinde Crew y pidió sentarse a negociar el proceso. Las partes aceptaron el marco con una idea compartida: reforzar las relaciones laborales sin romper la operativa. Ese gesto, que suena a formalidad, es lo que permite que por primera vez se hable de salario, jornada y algoritmos en la misma mesa.
Qué incluye el acuerdo entre Uber Eats y los sindicatos
El primer bloque afecta a quienes se incorporan a Quinde Crew: cerca de 4.300 personas que verán mejorar sus condiciones, sobre todo en lo relativo al tiempo de trabajo. El segundo es el de Closer Logistics, con más de 4.000 personas trabajando en exclusiva para la plataforma. Ahí las mejoras llegan por nómina, con subidas progresivas cada cuatro meses y un calendario que, en principio, no se estira más de un año.
El perímetro no es menor: cubre el 70% de la actividad operativa de Uber. Pero el contenido va más allá del sueldo. La mesa aborda la evolución del empleo, el reparto de la jornada, la gestión algorítmica —cómo decide el sistema qué pedido va a quién y con qué margen de tiempo— y la resolución de conflictos en los procesos de elecciones sindicales.
Para que todo esto no se diluya, se crea una comisión de seguimiento con controles periódicos durante tres años. Es un mecanismo poco habitual en el sector y, en la práctica, el único instrumento que tendrá un rider para exigir que lo pactado se cumpla.
Un acuerdo sin seguimiento es solo una promesa. La comisión de tres años es lo que convierte la subida salarial en algo reclamable y no en una foto.
Cómo saber si tu contrato entra en las mejoras y qué hacer para reclamarlas
Lo primero es identificar a tu empleador real, porque el acuerdo no se aplica igual en las dos sociedades. Antes de reclamar nada, mira el nombre que figura en tu contrato y en el encabezado de la nómina: Quinde Crew, Closer Logistics u otra mercantil. De eso depende el calendario y el tipo de mejora que te toca.
- Primer paso: comprueba en la nómina si la subida cuatrimestral se ha aplicado en el mes que toca. Si no aparece, reclama por escrito y guarda copia con fecha.
- Segundo paso: si el problema es de horarios o de reparto de pedidos, llévalo a tu sección sindical. La comisión de seguimiento es el foro donde CCOO y UGT pueden exigir explicaciones a la empresa.
- Tercer paso: pregunta por el calendario de elecciones sindicales. El acuerdo incluye cómo resolver los conflictos en esos procesos, y tener representación es lo que te da voz en la mesa.
Nada de esto funciona si se queda en el plano individual. Los riders que han conseguido mejoras lo han hecho de forma colectiva, no pidiendo favores. Y aquí está el matiz: el acuerdo no convierte a nadie en indefinido ni sube el sueldo de golpe, sino que ordena una escalera que ahora hay que vigilar escalón a escalón.

Lo que el acuerdo todavía no resuelve: el convenio colectivo del reparto
La letra pequeña más importante no está en el acuerdo, sino en lo que las propias partes admiten: hace falta un convenio colectivo de reparto, y con urgencia. Hoy el sector se sigue apoyando en lo que los sindicatos llaman convenios fantasma, como el de mensajería de 2006, pensado para otro negocio y otra forma de trabajar. Sin convenio propio, cada mejora depende de la correlación de fuerzas y de la voluntad de la empresa de turno. La Ley 12/2021, que laboralizó el reparto en España, no fija condiciones concretas: eso es cosa de la negociación colectiva.
Tampoco conviene vender el pacto como una victoria total. La comisión tiene tres años «para empezar» y una parte de la actividad queda fuera del paraguas: quien opera con contrato mercantil no entra en este marco. Además, la subida de Closer Logistics es progresiva, así que quien esperaba un salto inmediato en la próxima nómina se va a encontrar con un calendario.
Sin convenio propio, las condiciones de los riders siguen dependiendo de la buena voluntad de la empresa de turno. Y eso no es un derecho: es una lotería.
Dicho esto, el precedente importa. Se ha conseguido sentar a una plataforma a hablar de gestión algorítmica y de elecciones sindicales, dos terrenos donde este sector ha ido siempre por detrás de la ley, como la OIT lleva años documentando al analizar el trabajo en plataformas. La recomendación práctica cabe en una frase: esta misma semana, revisa tu contrato, comprueba tu nómina y localiza a tu delegado o delegada. La información es la única herramienta que no depende del algoritmo.
Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.
📋 Ficha Laboral: qué cambia con el acuerdo de Uber Eats y los sindicatos
- Qué tengo que saber: Uber Eats, CCOO y UGT abren un diálogo permanente sobre salario, jornada, gestión algorítmica y elecciones sindicales, con una comisión de seguimiento de tres años y subidas progresivas cada cuatro meses en Closer Logistics. El convenio colectivo del reparto sigue pendiente.
- A quién afecta: a los cerca de 8.300 trabajadores contratados por Quinde Crew y Closer Logistics, las dos sociedades que operan para Uber Eats. Quien trabaja con contrato mercantil queda fuera de este marco.
- Fechas clave: revisa tu nómina cada cuatro meses (calendario de subidas) y sigue la comisión de seguimiento durante los tres años de vigencia. De aplicación inmediata en tu próxima revisión salarial.


