La franja marina Teno-Rasca, el primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa, sigue sin una protección efectiva mientras 16 proyectos turísticos presionan su costa. Frenarlos no es un capricho ecologista: es defender biodiversidad, agua y un modelo de vida.
Qué es Teno-Rasca y por qué es un lugar irrepetible
Hablamos de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca, que se extiende a lo largo de toda la costa suroccidental de Tenerife y forma parte de la Red Natura 2000, la red de espacios protegidos de la Unión Europea. Entre sus límites hay bancos de arena, praderas de sebadales, cuevas marinas y especies amenazadas como las tortugas marinas.
Pero lo que ha hecho famoso a este rincón del Atlántico no son solo sus fondos. Está reconocido como el primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa y el tercero del mundo, y en sus aguas se han registrado hasta 28 especies de cetáceos, según destacan las organizaciones convocantes. Imagina un parque natural donde, en lugar de ciervos y jabalíes, te cruzas con delfines, calderones y ballenas.
Las praderas de sebadales hacen de guardería y despensa: allí se crían peces que después sostienen la pesca artesanal. Y las praderas marinas figuran entre los ecosistemas que más carbono almacenan por metro cuadrado, así que cuidarlas es también una forma de frenar el cambio climático. Lo que se rompe bajo el agua tarda décadas en volver.
Hasta aquí, la foto bonita. El problema es que una figura de protección sobre el papel no equivale a protección real: lo que la norma declara prioritario convive, en la práctica, con vertidos sin depurar, ruido submarino, tráfico marítimo y una presión humana que no deja de crecer.
Declarar un espacio protegido es solo el primer paso; protegerlo de verdad exige presupuesto, vigilancia y decisiones que a veces incomodan.
De dónde viene la amenaza: la costa que se vende por parcelas
Las entidades convocantes lo resumen en una lista incómoda: masificación turística, vertidos sin depurar, contaminación acústica, pesca industrial, tráfico marítimo, turismo activo sin control y una oleada de megaproyectos turístico-residenciales de lujo. Desde las laderas de la montaña de Guaza hasta Los Gigantes, los pocos tramos de litoral sin urbanizar aparecen en los planos de alguien.
Una costa no se pierde de golpe: se pierde proyecto a proyecto, mientras cada evaluación ambiental mira solo su propia parcela.
No es una impresión. Las organizaciones han identificado hasta 16 proyectos en desarrollo en la zona. Algunos ejemplos de lo que hay sobre la mesa: 3.600 camas turísticas previstas en Cuna del Alma (Adeje), 1.680 camas y un campo de golf de 445.000 metros cuadrados en Hoya Grande, una docena de hoteles de lujo en el Plan Parcial El Mojón (Arona) o 900 camas con campo de golf de 18 hoyos en el complejo Maguenes, en Guía de Isora.
📋 Los datos clave de un vistazo
- El dato: las entidades convocantes han identificado 16 proyectos en desarrollo en el entorno de la ZEC Teno-Rasca.
- Por qué importa: es el primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa y alberga hasta 28 especies de cetáceos.
- Lo que puedes hacer: elegir actividades de avistamiento reguladas y participar en los periodos de alegaciones públicas.
- A tener en cuenta: la ZEC está declarada, pero las organizaciones piden actualizar su plan de gestión e incorporar un estudio de capacidad de carga.

Hay un detalle que explica la indignación: en una isla que vive emergencia hídrica, varios de esos proyectos incluyen campos de golf. Y otro más técnico, pero igual de decisivo: cuando una actuación se tramita troceada, la evaluación de impacto ambiental no llega a medir el efecto conjunto. Diez golpes pequeños no duelen; cien a la vez, sí.
Una pancarta en el mar y medio centenar de kayaks
La respuesta social fue esta vez al agua. Activistas de organizaciones ecologistas y de defensa del territorio desplegaron una pancarta flotante con el lema ‘Teno-Rasca no se toca’, rodeada por unos 50 kayaks, paddle surfs y tablas de surf, mientras en tierra se concentraban más de cien personas. Convocaban Abeque, ADNT, ATAN, Canarias tiene un límite, Greenpeace, Ben Magec-EeA, Coordinadora El Rincón-EeA, Salvar El Puertito, Salvar Fonsalía y Salvar Punta Blanca.
Tampoco es la primera vez que la movilización ciudadana frena algo en este litoral. La presión social logró paralizar el parque temático Underwater Gardens en Punta Blanca, un caso de manual: se presentaba como ‘restauración’ cuando contemplaba 17 hectáreas en tierra, casi 11.700 metros cuadrados de dominio público marítimo-terrestre y arrecifes artificiales. Cambiarle el nombre a un parque temático no lo convierte en conservación.
Las demandas concretas que dejaron sobre la mesa son estas:
- Moratoria turística inmediata y paralización de los proyectos que amenazan la ZEC y su entorno.
- Compromiso público del Cabildo de Tenerife de no respaldar infraestructuras turísticas disfrazadas de sostenibilidad.
- Protección integral y efectiva de toda la ZEC, con recursos suficientes y respetando los últimos tramos vírgenes.
- Actualización del Plan de Gestión con un estudio de capacidad de carga del entorno.
- Vigilancia permanente, expulsión de las empresas que incumplen y participación pública vinculante.
- Revisión de los abusos en las evaluaciones de impacto y fin de la fragmentación de proyectos.
Lo que sí está en tu mano (y en la de las instituciones)
Conviene ser honesta: la ZEC existe y está declarada. El problema no es la falta de figuras legales, sino su aplicación. Una zona especial de conservación sin plan actualizado, sin capacidad de carga calculada y sin vigilancia efectiva es, en la práctica, una línea dibujada sobre un mapa. Lo que de verdad mueve la aguja son tres cosas poco glamurosas: financiación para la gestión, límites al número de visitantes y de obras, y evaluaciones ambientales que miren el conjunto y no la suma de de parcelas.
Y luego está el modelo. Canarias es un territorio frágil: cada cama turística adicional implica agua, energía, residuos y movilidad. Eso no significa renunciar al turismo, sino preguntarse qué turismo cabe sin vaciar el acuífero. Priorizar la vida y el territorio sobre la especulación urbanística no va contra el progreso: es la única forma de que el progreso dure.
En lo cotidiano, el margen real es más pequeño, pero existe: elegir alojamientos y actividades que respeten las normas de avistamiento de cetáceos, desconfiar de las experiencias que se venden como ecológicas sin acreditación, seguir el rastro de los proyectos que se tramitan cerca de casa y usar los periodos de alegaciones cuando se abren. Poca cosa, una a una. Pero es exactamente a esa escala donde se decide el futuro de una franja marina.
🌍 Ficha de Impacto: Franja Marina Teno-Rasca
- El problema: la ZEC sufre la presión de 16 proyectos turísticos y urbanísticos, además de vertidos, ruido y tráfico marítimo.
- Datos importantes: ocupa toda la costa suroccidental de Tenerife; es el primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa y el tercero del mundo; se han registrado hasta 28 especies de cetáceos.
- Repercusión en tu vida: los campos de golf y las miles de camas previstas compiten por el agua de una isla en emergencia hídrica, y la pesca artesanal depende de estos fondos.


