«Sueldo a convenir». Esa frase, que durante años ha sido la respuesta estándar de miles de ofertas de empleo en España, ya tiene fecha de caducidad. Y no es una promesa de los portales de empleo: es una obligación legal.
Desde el 7 de junio de 2026, las empresas de la Unión Europea están obligadas a informar de la retribución desde el primer contacto con el candidato, indicando el salario inicial o una banda salarial clara antes de iniciar el proceso de selección. Se acabó eso de sentarte en una entrevista sin saber cuánto paga la empresa.
La medida forma parte de la directiva europea de transparencia salarial, y su objetivo es desmontar la opacidad que ha caracterizado durante décadas la negociación del sueldo. Eso sí, el cambio no beneficia solo a quien busca empleo: también obliga a las empresas a mirarse por dentro.
Qué obliga exactamente la directiva europea de transparencia salarial
La primera consecuencia es inmediata: conoces el rango antes de invertir horas en un proceso y decides si te interesa seguir. La segunda es más profunda: las empresas ya no pueden preguntar cuánto cobrabas en tu trabajo anterior. Esa práctica, que parecía inofensiva, anclaba cualquier oferta al historial previo y arrastraba la brecha de un empleo al siguiente sin posibilidad de corrección.
Cabe recordar el calendario escalonado. Las compañías de más de 250 trabajadores publican información sobre sus diferencias retributivas cada año desde junio de 2027. Las de entre 150 y 249 empleados lo hacen cada tres años desde esa misma fecha, y las de 100 a 149 trabajadores tienen margen hasta antes de junio de 2031.
Y aquí está el matiz que casi nadie ha leído: si la brecha salarial media entre funciones equivalentes alcanza al menos un 5%, la empresa debe intervenir. Dispone de seis meses para corregir el desequilibrio internamente y después revisar su política retributiva junto a la representación de los trabajadores.
Saber cuánto paga una empresa antes de la primera entrevista no es un privilegio. Es la base mínima para negociar sin miedo y con argumentos.
Cómo usar la banda salarial a tu favor cuando negocies una oferta
Tener el dato no negocia por ti. La banda es el punto de partida, no el techo. Antes de la entrevista, busca el rango del mercado para tu perfil, sector y años de experiencia, y colócate en el tramo alto si puedes acreditar resultados concretos.
- Primer paso: pregunta qué posición exacta ocupas dentro de la banda y qué criterios la definen.
- Segundo paso: pide por escrito la retribución variable, los beneficios en especie y las fechas de revisión salarial.
- Tercer paso: si tu sueldo actual queda por debajo del rango publicado, no lo uses como referencia. Ahora la empresa no puede exigírtelo.
Recuerda además tu derecho a la información individual: cualquier empleado puede solicitar sus datos salariales comparados con el promedio de quienes desempeñan funciones similares, desglosados por sexo. La empresa tiene un plazo máximo de dos meses para responder.

Consulta siempre tu convenio colectivo o a un abogado laboralista o sindicato antes de tomar decisiones sobre derechos específicos: las condiciones concretas varían según el sector, la empresa y tu situación personal.
Lo que la norma no arregla y por qué sigues teniendo la última palabra
Seamos honestos: publicar el salario en la oferta no elimina la brecha por sí solo. Lo que hace es iluminar una zona que antes solo se veía desde dentro, y eso reordena la correlación de fuerzas en la mesa de negociación.
Hay perfiles para los que el cambio llega con retraso: pymes de menos de 100 empleados, autónomos, sectores muy fragmentados y quienes trabajan en empresas sin representación sindical. En esos contextos la transparencia dependerá de la buena voluntad o de tu capacidad de preguntar por escrito.
El discurso corporativo venderá la norma como un logro propio. No lo es. Es una respuesta a años de opacidad que perjudicó sobre todo a las mujeres y a quien negocia peor. Y conviene recordarlo en tu próxima conversación con tu jefe.
La transparencia no te da el sueldo que mereces. Te da algo casi más valioso: la información para exigirlo con argumentos.
La recomendación para esta semana es concreta. Si tienes una entrevista pendiente, pide la banda salarial antes de la segunda llamada. Si ya estás dentro, solicita los datos comparativos por escrito y guarda la respuesta. Empieza por ahí.
📋 Ficha Laboral: Transparencia salarial en las ofertas de empleo
- Qué tengo que saber: la directiva europea de transparencia salarial obliga a informar de la retribución antes de la selección, prohíbe preguntar el salario anterior y permite solicitar datos comparativos por sexo con respuesta en dos meses.
- A quién afecta: principalmente a quienes buscan empleo por cuenta ajena en la UE y a las plantillas de empresas de más de 100 trabajadores; las pymes pequeñas y los autónomos quedan fuera del calendario de reporte.
- Fechas clave: obligación de informar en vigor desde el 7 de junio de 2026; reporte anual para empresas de más de 250 trabajadores desde junio de 2027; pymes de 100 a 149 trabajadores, antes de junio de 2031.


