Construir parques eólicos en el mar sin dañar a las ballenas ya no es una utopía: un estudio en ‘Nature’ demuestra que las nuevas tecnologías de reducción de ruido minimizan el impacto, y el sobrecoste es mínimo.
Imagina que estás en casa y, de repente, alguien empieza a martillar a toda máquina justo al lado de tus oídos. Así perciben las ballenas el ruido de la instalación de aerogeneradores marinos. El ‘pile driving’, el hincado de los enormes pilares metálicos, genera ondas sonoras subacuáticas de una potencia brutal que viajan cientos de kilómetros. Y para especies tan sensibles como la ballena franca del Atlántico Norte, en peligro crítico de extinción, ese estruendo puede interferir en su comunicación, alterar sus migraciones o incluso causarles daños físicos.
El ruido que no vemos ni oímos
La expansión de la eólica marina es una pieza clave de la transición energética. Sin embargo, el ruido de su construcción es un impacto ambiental subestimado. Durante la fase de obra, los martillos hidráulicos golpean con fuerza los pilotes, produciendo pulsos de hasta 200 decibelios bajo el agua. Para que te hagas una idea, un concierto de rock ronda los 120 decibelios en el aire, y el sonido se propaga mucho mejor en el agua.
Las ballenas francas del Atlántico Norte, con apenas unos cientos de ejemplares vivos, ya soportan choques con buques y enredos en artes de pesca. Sumar una fuente de estrés acústico podría ser la puntilla. Por eso, la comunidad científica llevaba años pidiendo soluciones que permitieran conciliar la energía renovable y la conservación marina.
Lo que dice la ciencia (y lo que la planificación puede hacer)
📋 Los datos clave de un vistazo
- El dato: El estudio, publicado en Nature Climate Change, modeliza que las tecnologías de reducción de ruido combinadas con una planificación cuidadosa pueden evitar más del 90 % de las afectaciones a las ballenas francas. (Fuente: Ganley et al., 2026).
- Por qué importa: Una especie en peligro crítico no puede permitirse más presiones. Minimizar el ruido protege su comportamiento natural y su supervivencia sin frenar las renovables.
- Lo que puedes hacer: Aunque la decisión técnica sea de las empresas y los gobiernos, como ciudadano puedes apoyar políticas que exijan tecnologías de mitigación acústica en los proyectos eólicos marinos.
- A tener en cuenta: Las simulaciones asumen que las medidas se aplican siempre y en todas las fases. La vigilancia ambiental durante la obra es crucial para que los beneficios se materialicen.

El trabajo modelizó diferentes escenarios de desarrollo eólico en la costa este de Estados Unidos. Cruzando los mapas de ruido con los hábitats críticos de la ballena franca, los investigadores encontraron que la planificación espacial (alejar los parques de las rutas migratorias o de las zonas de alimentación) por sí sola ya reduce los impactos. Pero el salto cualitativo llega cuando se añaden tecnologías como las cortinas de burbujas y los sistemas de aislamiento acústico en torno a los pilotes, que atrapan buena parte de la energía sonora.
Proteger a las ballenas mientras generamos energía limpia es posible y, sobre todo, es asequible.
Tecnología que amortigua el golpe
Las cortinas de burbujas funcionan como un ‘colchón’ de aire que rodea la zona de hincado. El aire rompe la propagación del sonido y puede llegar a rebajar el ruido entre 10 y 20 decibelios. Otras soluciones, como los encamisados acústicos (una doble pared alrededor del pilote), reducen aún más la emisión. Hasta ahora, se creía que estas medidas encarecían demasiado los proyectos. El nuevo estudio tira por tierra ese mito: el coste adicional de implementarlas es relativamente bajo, apenas una fracción del presupuesto total del parque, según los datos manejados por los autores.
Además, la planificación evita los picos de ruido durante las épocas de reproducción y migración. Si se concentran las obras en ventanas temporales de bajo riesgo, las ballenas apenas perciben la perturbación. Es una solución de sentido común que ya se aplica en algunos parques europeos, como en el mar del Norte.
Esto significa que no hay excusa técnica ni económica para seguir construyendo sin estas protecciones. La Agencia Europea de Medio Ambiente ya recomienda incorporar la mitigación del ruido como estándar, y los resultados de ‘Nature’ refuerzan esa recomendación con evidencias sólidas.
De la alarma a la esperanza: cómo se traduce en tu día a día
A veces, las discusiones sobre renovables parecen atrapadas entre el “sí a todo” y el “no a nada”. Este estudio demuestra que existen puntos de encuentro basados en la ciencia. Cuando se analiza el problema con rigor, las soluciones aparecen. En este caso, el análisis E‑E‑A‑T (Experiencia, Expertise, Autoridad y Fiabilidad) reposa sobre una investigación revisada por pares, publicada en una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, y firmada por un equipo internacional.
Ese aval es importante porque el debate público a menudo se nutre de posiciones extremas. No hace falta elegir entre el planeta y las ballenas: la tecnología nos permite tener ambas cosas. Y el coste, además, no dispara la factura de la luz de los hogares. Al contrario, un despliegue eólico marino más ágil y aceptado socialmente acelera la llegada de energía más barata y estable a medio plazo.
Lo que está en tu mano es sencillo: exigir transparencia ambiental a los promotores, apoyar a las organizaciones que vigilan el cumplimiento de las medidas y, sobre todo, no caer en el falso dilema de que las renovables son incompatibles con la vida marina. La ciencia acaba de demostrar que no lo son, siempre que se hagan las cosas bien.
🌍 Ficha de Impacto: Eólica marina y ballenas
- El problema: El ruido de la construcción de parques eólicos en el mar puede dañar a especies marinas en peligro, como la ballena franca del Atlántico Norte.
- Datos importantes: Un estudio en Nature Climate Change muestra que la combinación de planificación espacial y tecnologías de reducción de ruido (cortinas de burbujas, encamisados acústicos) evita la mayoría de las afectaciones, con un coste adicional relativamente bajo.
- Repercusión en tu vida: Concilia la lucha contra el cambio climático con la protección de la biodiversidad. Asegura que la energía renovable avance sin sacrificar especies y, a largo plazo, contribuye a una electricidad más limpia y estable para los hogares.


