En verano, playas y piscinas se convierten en un refugio ante el calor. Sin embargo, los ahogamientos siguen siendo una de las causas de muerte accidental más silenciosas, y los mayores de 65 años están entre los grupos con mayor riesgo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de lanzar un paquete de siete medidas, llamado PROTECT, para que todos —incluidos los mayores— puedan disfrutar del agua con seguridad.
¿Por qué los mayores deben extremar la precaución en el agua?
Según la OMS, casi 300.000 personas mueren ahogadas cada año en todo el mundo. La mayoría de estos fallecimientos ocurren en ríos, lagos, pozos y piscinas, y el cambio climático está agravando la situación. Un estudio citado por la organización revela que las muertes por ahogamiento aumentan un 7,2 % por cada grado centígrado que sube la temperatura, y el riesgo se multiplica casi por cinco los días con más de 25 °C.
Para los mayores, los peligros se amplifican: una menor resistencia física, enfermedades crónicas o la toma de ciertos medicamentos pueden afectar al equilibrio y a la capacidad de reacción. Además, en las olas de calor acudir al agua es casi instintivo, pero hacerlo sin compañía o sin conocer el estado del mar puede ser fatal.
La combinación de calor extremo y agua fría puede provocar un choque térmico peligroso, especialmente en personas con hipertensión o problemas cardíacos. Los expertos recomiendan entrar poco a poco en el agua y mojarse las muñecas y la nuca antes de sumergirse.
Las siete estrategias PROTECT: de la teoría a la práctica
La OMS ha traducido su Estrategia Mundial para la Prevención de Ahogamientos en un paquete de siete medidas interconectadas que forman el acrónimo PROTECT. Aunque algunas están pensadas para políticas públicas, muchas pueden ser aprovechadas directamente por los mayores y sus familias.
- P – Infraestructura física segura: Pasos y barandillas en piscinas, suelos antideslizantes, señalización clara. Para el mayor, esto se traduce en elegir zonas de baño adaptadas y vigiladas.
- R – Rescate y reanimación: Formación en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP) para cualquier persona que acompañe a un mayor al agua.
- O – Seguridad laboral en trabajos acuáticos: Recomendaciones para quienes desempeñan oficios en entornos con agua; si eres aficionado a la pesca o la vela, conviene llevar chaleco salvavidas y conocer las maniobras básicas.
- T – Normas de seguridad en el transporte acuático: Uso de chalecos homologados y embarcaciones con las medidas de flotabilidad adecuadas.
- E – Educación en natación y seguridad acuática: Nunca es tarde para aprender a flotar o mejorar la técnica. Los cursos para adultos enseñan a mantener la calma, ahorrar energía y pedir ayuda.
- C – Sistemas de cuidado infantil: Si eres abuelo o cuidador, vigila a los niños permanentemente en el agua; la supervisión constante salva vidas.
- T – Preparación ante amenazas múltiples: Informarse sobre la previsión meteorológica, las corrientes y la bandera de la playa antes de meterse en el mar.
Estas siete estrategias, lanzadas en Ghana como muestra del compromiso creciente con la prevención, son un recurso que cualquier persona puede llevar a su vida diaria. De hecho, la OMS insiste en que la prevención del ahogamiento no es tarea de un único ministerio: es responsabilidad de todos.
El ahogamiento no entiende de edades y la mayoría de las muertes se pueden evitar con medidas sencillas y al alcance de cualquiera.
De la recomendación al hábito: aplicar PROTECT siendo mayor
Para los mayores de 65 años, poner en práctica PROTECT empieza por un gesto tan simple como no bañarse nunca solos. Basta con que un familiar o un amigo esté cerca mientras se disfruta del chapuzón. Además, conviene evitar el alcohol antes del baño —reduce los reflejos— y darse una ducha previa para habituar el cuerpo a la temperatura del agua, sobre todo en piscinas climatizadas o en el mar.
Otro pilar es conocer las técnicas básicas de flotación. Muchos clubs náuticos y piscinas municipales ofrecen cursos de iniciación o perfeccionamiento para adultos, donde se enseña a flotar boca arriba, a ahorrar energía y a pedir auxilio sin agotarse. Aprender a flotar puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
Por qué estas medidas son un paso firme hacia un verano más seguro
La evidencia científica respalda cada una de las siete medidas PROTECT. El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, ha declarado que «cada ahogamiento es una tragedia, y la mayoría se pueden prevenir». La doctora Kelly Henning, que lidera el programa de salud pública de Bloomberg Philanthropies, añade que el paquete no solo salvará vidas, sino que se apoya en estrategias que ya han demostrado su eficacia en distintos países.
En España, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) cada vez emite más avisos por calor extremo que invitan a buscar el alivio del agua. Tener claras estas siete estrategias puede convertir un día de piscina en una experiencia relajada y sin sobresaltos.
Cada año, los servicios de emergencias españoles atienden cientos de rescates en playas y piscinas, muchos de ellos evitables con estas pautas. Respetar las banderas en la playa y seguir las instrucciones de los socorristas son hábitos que refuerzan la seguridad de todos.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no reemplaza la consulta con un profesional sanitario o de salvamento. Ante cualquier emergencia, contacta con el 112.
📌 Ficha de Salud y Bienestar: Prevención de ahogamientos en la madurez
- El consejo: No te bañes nunca solo y elige siempre zonas vigiladas y adaptadas.
- Datos importantes: Las muertes por ahogamiento aumentan un 7,2 % por cada grado de temperatura y se multiplican por cinco los días de más de 25 °C.
- Repercusión en tu vida: Aplicar PROTECT te permite disfrutar del agua con tranquilidad, reducir el riesgo de accidentes y mantener tu independencia cada día.


