Imagina que durante décadas una economía entera se ha alimentado de carbón y gas, como quien cocina siempre con leña y butano. En 2025, Alemania logró algo que parecía lejano: por primera vez, la eólica y la solar generaron más electricidad que todos los combustibles fósiles juntos. Según los datos del Energy Institute, las renovables alcanzaron el 44% de la generación eléctrica (225 teravatios hora) frente al 43% del carbón y el gas (217 TWh). No es un detalle menor: es la demostración viva de que la transición energética, con sus altibajos, puede ganar la partida.
El momento en que las renovables superaron a los fósiles
Ese cruce de líneas no fue casualidad. Detrás hay dos décadas de Energiewende, la estrategia alemana para abandonar al mismo tiempo el carbón y la energía nuclear. Mientras el partido ultraderechista AfD cargaba contra los molinos y el Gobierno de coalición intentaba impulsar nuevas centrales de gas, el viento y el sol han seguido creciendo. En 2025, entre ambas tecnologías aportaron 225 TWh, y el carbón siguió en caída libre.
La foto es clara: las tecnologías que hace veinte años eran testimoniales ya son la columna vertebral del suministro. Y no solo en Alemania. La Unión Europea en su conjunto también vio en 2025 cómo la eólica y la solar superaban a los combustibles fósiles por primera vez. El espejo europeo refleja un cambio estructural, no una anécdota de un año climático favorable.
¿Por qué Alemania apuesta tan fuerte por el viento y el sol?
El país se ha puesto deberes muy exigentes. Quiere recortar sus emisiones hasta cero neto en 2045, y para eso necesita que el 80% del consumo eléctrico venga de renovables en 2030 y que el sistema eléctrico sea «climáticamente neutro» en 2035. La fecha oficial de abandono del carbón es 2038, aunque los analistas creen que se podrá eliminar años antes.
Alemania, además, no tiene la opción de apoyarse en la nuclear como Francia. El apagón nuclear, completado en 2023, fue una decisión política y social que arrastra décadas de rechazo ciudadano, y aunque el canciller Friedrich Merz lo calificó de «error estratégico», el Gobierno ha descartado volver a las centrales convencionales. Así que el único camino hacia la descarbonización pasa por acelerar las renovables y, en paralelo, desarrollar centrales de gas que en el futuro funcionen con hidrógeno verde.
📋 Los datos clave de un vistazo
- El dato: Eólica y solar generaron 225 TWh (44 %) en 2025, frente a 217 TWh (43 %) de los fósiles, según el Energy Institute.
- Por qué importa: Es la primera vez que las renovables superan al carbón y al gas en una gran economía industrializada, y demuestra que las metas climáticas no son una utopía.
- Lo que puedes hacer: Cada kilovatio hora que ahorras en casa, cada electrodoméstico eficiente y cada vez que apoyas las renovables cuentan; a escala colectiva, presionan a los gobiernos a acelerar el cambio.
- A tener en cuenta: El hito no significa que el sistema eléctrico sea 100 % limpio; aún queda el reto del almacenamiento, la red y el respaldo firme que hoy suele venir del gas.

El Gobierno de Merz ha aprobado una ley para sostener nuevas centrales de gas, con el plan de convertirlas a hidrógeno verde antes de 2045. La idea es que sirvan de respaldo cuando no sople el viento o no luzca el sol. El reto no es menor, pero el mensaje central es que la transición ya no va marcha atrás.
Para que los aerogeneradores sigan creciendo, Alemania quiere instalar 115 gigavatios (GW) de eólica terrestre en 2030 y solo en 2025 aprobó una cifra récord de 20,8 GW de nueva capacidad. La solar, mientras tanto, ha batido marcas durante el caluroso verano de 2026. La maquinaria industrial alemana se está electrificando a toda velocidad.
Cuando una potencia como Alemania demuestra que las renovables ya generan más electricidad que el carbón y el gas, lo que parecía un sueño se convierte en un camino abierto.
Un espejo en el que mirarse: el ejemplo alemán
La experiencia alemana enseña algo muy valioso para el resto del mundo: las metas climáticas no se cumplen de un día para otro, pero cuando se mantienen durante décadas dan frutos. El IPCC ha subrayado una y otra vez que la expansión de las renovables es la herramienta más potente para limitar el calentamiento global. Alemania está demostrando que, incluso con tensiones políticas y crisis energéticas, se puede avanzar.
¿Qué tiene que ver esto contigo? Mucho más de lo que parece. El auge renovable abarata la electricidad a medio plazo, reduce la dependencia de combustibles importados y limpia el aire que respiras. Cuando eliges una tarifa eléctrica con garantía de origen renovable o cuando instalas placas solares en tu tejado, estás empujando en la misma dirección. Los cambios individuales suman, y la presión ciudadana es la que permite a los gobiernos mantener el rumbo.
La ciencia es unánime: cada décima de grado cuenta. El ejemplo alemán demuestra que sustituir los fósiles no es una quimera. Y si una economía del tamaño de Alemania puede, cada país y cada persona puede encontrar su propio ritmo.
El horizonte sigue siendo 2045 para la neutralidad climática, con metas intermedias en 2030 y 2035. Los datos de 2025 indican que el tren de las renovables ha tomado velocidad de crucero. Ahora toca no frenar.
🌍 Ficha de Impacto: La eólica y la solar superan a los fósiles en Alemania
- El problema: La generación con carbón y gas es la principal causa de emisiones de CO₂ del sector eléctrico. Sin un vuelco hacia las renovables, los objetivos climáticos son inalcanzables.
- Datos importantes: En 2025, eólica y solar sumaron 225 TWh (44 %) frente a 217 TWh fósiles (43 %). Alemania quiere un 80 % de electricidad renovable en 2030 y cero emisiones netas en 2045.
- Repercusión en tu vida: Una red más verde significa una electricidad más barata a largo plazo, menor contaminación atmosférica y menos dependencia de los vaivenes del gas y el petróleo. Tus decisiones de consumo energético refuerzan esa tendencia.


