Después de años tomando estatinas para controlar el colesterol, es normal que, al cumplir los 75, te preguntes si sigues necesitándolas. La ciencia acaba de aportar una observación interesante: un estudio publicado en The Lancet Healthy Longevity ha visto que, en personas sin antecedentes de enfermedad cardiovascular, suspenderlas a esa edad no se asoció con un aumento de las muertes. El mensaje más importante, sin embargo, es que nunca debes tomar esa decisión sin hablar antes con tu médico.
Qué dice exactamente el estudio de The Lancet
La investigación, de tipo «no inferioridad», siguió a adultos de 75 años o más sin enfermedad cardiovascular previa y comparó a quienes continuaban con el tratamiento con estatinas frente a quienes lo dejaban de forma controlada. El objetivo era comprobar si suspender la medicación era «no inferior», es decir, si no aumentaba el riesgo de muerte en comparación con seguir tomándola.
Los resultados mostraron que el grupo que interrumpió las estatinas no tuvo más fallecimientos que el grupo que las mantuvo. Es un hallazgo tranquilizador, porque sugiere que, en este perfil concreto de personas sanas y de edad avanzada, el beneficio de seguir con el fármaco podría ser menor de lo que se pensaba.
Ahora bien, el estudio no analizó otros aspectos importantes, como la aparición de infartos o ictus no mortales. Solo se centró en la mortalidad por cualquier causa. Por tanto, no se puede interpretar como un permiso general para dejar las estatinas sin más.
Lo que no significa este hallazgo
Es fácil leer titulares y sacar conclusiones precipitadas. Pero los propios autores del trabajo, publicado en una revista de primer nivel, insisten en que estos resultados no avalan que todos los mayores de 75 años deban suspender las estatinas. Solo indican que, en personas sin problemas cardiovasculares previos, el riesgo de morir no aumentó al dejarlas.
Hay que recordar que las estatinas han demostrado reducir el colesterol LDL y, con ello, el riesgo de infartos e ictus en personas con enfermedad cardiovascular establecida o con alto riesgo. Si has tenido un infarto, una angina o un ictus, la evidencia es sólida: la protección que ofrecen estos fármacos sigue siendo relevante a cualquier edad. Por eso, esta nueva investigación no aplica a tu caso.

Los resultados solo hablan de mortalidad, no de eventos cardiovasculares no mortales. Suspender las estatinas sin control médico sigue siendo un riesgo evitable.
La decisión, siempre con tu médico
Lo que este estudio refuerza, quizá, es la importancia de revisar la medicación con un profesional a medida que cumplimos años. El cribado de la polimedicación es una práctica cada vez más recomendada por las sociedades científicas: con la edad, el balance entre beneficios y riesgos de ciertos fármacos puede cambiar.
Tu médico puede evaluar tu situación cardiovascular global, tus cifras de colesterol, tu presión arterial, tu función renal y otros factores para decidir si merece la pena seguir con las estatinas o si se puede plantear una retirada vigilada. Nunca lo hagas por tu cuenta: suspender de golpe un tratamiento crónico sin supervisión puede puede tener consecuencias que el estudio no ha medido.
Hablar con el médico no es solo contarle lo que has leído. Es una oportunidad para revisar juntos tu historial, tus cifras de colesterol y tus preferencias. La medicina personalizada tiene mucho que decir a partir de cierta edad.
Además, los investigadores franceses recalcan que sus resultados pueden no ser extrapolables a otras poblaciones. La dieta, la genética y los hábitos de vida influyen mucho. En España, seguimos pautas de prevención cardiovascular propias basadas en las recomendaciones de la Sociedad Española de Cardiología y el Ministerio de Sanidad.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Tipo de estudio: Ensayo de no inferioridad en adultos de 75 años o más sin enfermedad cardiovascular previa.
- Resultado principal: Interrumpir las estatinas no aumentó el riesgo de muerte.
- A quién aplica: Solo a personas sin historia de infarto, angina o ictus.
- Lo crucial: Cualquier cambio en la medicación debe consensuarse con el médico.
Revisar los tratamientos con un profesional cuando cumplimos años es un hábito tan saludable como medirse la tensión o hacerse una analítica.
La importancia de revisar la medicación de forma periódica
Con los años, el organismo cambia. El envejecimiento modifica cómo metabolizamos los fármacos y puede aumentar el riesgo de efectos secundarios, como dolores musculares o alteraciones hepáticas. Por eso, las guías de práctica clínica insisten en que, a partir de cierta edad, conviene reevaluar cada poco tiempo si todos los medicamentos que tomamos siguen siendo necesarios o si alguno está haciendo más mal que bien.
El estudio de The Lancet Healthy Longevity no es el único que ha explorado esta cuestión. Otras investigaciones han señalado que el beneficio absoluto de las estatinas en prevención primaria (es decir, en personas sin enfermedad cardiovascular) disminuye con la edad, mientras que los efectos adversos se mantienen o incluso aumentan. Eso no significa que en todos los casos sobren, pero sí abre la puerta a una conversación más personalizada.
En la práctica, los médicos ya hacen este balance a diario. Lo que este trabajo añade es un dato tranquilizador: si tras una valoración exhaustiva se opta por retirar la estatina, el riesgo de muerte no parece dispararse. Eso sí, la decisión siempre debe ser individualizada y supervisada.
En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recuerda que ningún cambio en la medicación crónica debe hacerse sin consejo médico. Y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) subraya la importancia de la desprescripción razonada en pacientes mayores.
📌 Ficha de Salud: Dejar las estatinas a los 75
- El consejo: Si tienes 75 años o más y nunca has tenido un problema cardiovascular, habla con tu médico sobre la conveniencia de seguir con las estatinas.
- Datos importantes: Un estudio de The Lancet Healthy Longevity muestra que suspenderlas no aumentó las muertes en ese grupo; sin embargo, no evaluó eventos no mortales. Las guías médicas recomiendan la revisión periódica de la medicación.
- Repercusión en tu vida: Una decisión compartida con tu médico puede darte tranquilidad y, si procede, simplificar tu tratamiento sin comprometer tu seguridad.
Recuerda que esta información es de carácter divulgativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier cambio en tu medicación, acude siempre a tu médico.


