La gestión de inundaciones en España arrastra una lección incómoda: se sigue construyendo donde el agua ya reclamó. La DANA de Valencia de 2024 dejó 230 vidas perdidas y una exigencia de Greenpeace al MITECO.
El fin de las certezas hidrológicas
Greenpeace no parte de la negación. Celebra que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) reconozca que las normas de 2015 no frenaron la construcción en zonas inundables. Sin embargo, considera que el nuevo proyecto de Real Decreto se queda corto y mantiene un ‘placebo urbanístico’ que protege más la obra nueva que la vida de las personas.
Las riadas de 2019, 2023, 2025 y del inicio de 2026, sumadas a la DANA de Valencia, demuestran que las estadísticas históricas del agua ya no valen. La organización habla del fin de la estacionariedad hidrológica: el calentamiento global ha desestabilizado el ciclo del agua y los periodos de retorno de 100 o 500 años se han vuelto una referencia obsoleta.
Para entenderlo sin tecnicismos: es como planificar una boda al aire libre con las lluvias de hace cincuenta años. Los mapas que definían una inundación como algo excepcional ya no describen el clima real.
Julio Barea, responsable de la campaña de aguas de Greenpeace, resume la paradoja: el suelo recuerda por dónde pasó el agua, pero la planificación urbanística sufre una ‘amnesia institucional’. Planificar con referencias estáticas equivale a preparar las tragedias del mañana con el mapa del ayer.
Las tres grietas del proyecto normativo
Las alegaciones de Greenpeace se concentran en tres frentes: la seguridad real de las viviendas, el calendario para adaptar los planes urbanísticos y la forma de gestionar el agua.

La primera grieta es urbanística y legal: el texto propone prohibir garajes subterráneos y elevar un metro las nuevas viviendas sobre la cota de avenida. Para Greenpeace no basta. Un edificio elevado puede quedar aislado, sin saneamiento ni suministros, y además se sigue vendiendo suelo inseguro.
La pregunta ya no es si volverá a llover con fuerza, sino si cuando lo haga estaremos viviendo donde el agua ya pasó.
La segunda grieta es el calendario. Dar cinco años a los ayuntamientos para adaptar sus planes generales puede provocar un efecto llamada: una tramitación exprés de licencias en zonas inundables antes de que lleguen las restricciones. Greenpeace pide una moratoria cautelar inmediata.
La tercera es la cultura del hormigón. Escolleras, presas y canalizaciones transmiten una falsa sensación de seguridad y desplazan la energía del agua. La alternativa que defiende Greenpeace es justo la contraria: recuperar llanuras aluviales, meandros, y humedales.
📋 Los datos clave de un vistazo
- El dato: La DANA de Valencia de 2024 dejó 230 víctimas mortales.
- Por qué importa: Las lluvias extremas son más probables y el urbanismo en zonas inundables convierte el agua en tragedia.
- Lo que puedes hacer: Consulta si tu casa está en zona inundable y exige una moratoria urbanística.
- A tener en cuenta: Los escenarios climáticos son proyecciones con incertidumbre, no certezas absolutas.
Dar espacio al río también es protegernos
Las Soluciones Basadas en la Naturaleza actúan como esponjas: amortiguan la crecida, reducen la velocidad del agua y protegen a las poblaciones de aguas abajo. No son un adorno paisajístico; son infraestructura de seguridad, y suelen ser más baratas de mantener.
Greenpeace apoya la propuesta del ministerio de instalar señales que recuerden el nivel histórico de las riadas, pero exige ir más lejos: vincularlas por ley a Asambleas Ciudadanas de Resiliencia Local y activar una Estrategia Nacional de Retirada Selectiva y Reubicación. También pide incorporar, de forma vinculante, los escenarios predictivos más exigentes del IPCC en la cartografía de riesgo.
Aquí está la clave: frenar la construcción en zonas inundables no es una restricción caprichosa, es la medida más coherente con el consenso científico. El debate es también una cuestión de justicia climática, porque las personas con menos recursos suelen ocupar las viviendas más expuestas en los márgenes de los ríos. La moratoria no puede ser una pausa técnica: necesita ir acompañada de protección social, reubicación planificada e inversión pública.
Lo que sí está en tu mano no es solo informarte de si tu vivienda está en zona inundable; también es exigir que el planeamiento local priorice la seguridad. La buena noticia es que España dispone de herramientas y que el MITECO está recogiendo aportaciones antes de cerrar el real decreto. La discusión ya no es si habrá más lluvias intensas, sino cómo nos preparamos para vivir con el agua.
🌍 Ficha de Impacto: Gestión de inundaciones y zonas de riesgo
- El problema: La construcción en zonas inundables sigue creciendo pese al aumento de las lluvias torrenciales.
- Datos importantes: La DANA de Valencia de 2024 dejó 230 víctimas mortales. Greenpeace pide una moratoria y soluciones basadas en la naturaleza.
- Repercusión en tu vida: Vivir a una cota segura, exigir planeamiento preventivo y proteger a las personas vulnerables reduce riesgos y costes futuros.


