Las residencias de marca ya tienen su primer proyecto firmado por Ritz en Madrid. No es una operación menor: 29 viviendas, 150 millones de euros de inversión y entrega prevista para finales de 2028.
El inmueble elegido es el número 14 de la calle Goya, el antiguo edificio de la Audiencia Nacional. Detrás están Blasson Property y Pictet Alternative Advisors, que repiten la alianza que ya funcionó en el número 47 de Hermosilla con las viviendas Mandarin Oriental. Aquel proyecto superó los 22.000 euros el metro cuadrado y colocó todas sus unidades en 16 meses. Ahora el listón está más alto.
Y aquí está el matiz que casi nadie subraya: es el primer proyecto residencial bajo la marca Ritz en todo el mundo. Otros hoteles utilizan ese nombre comercial, pero el actual Mandarin Oriental Ritz de Madrid estuvo vinculado en su origen a César Ritz, el hotelero suizo que fundó el Ritz de la Place Vendôme; junto al de Piccadilly, completan la herencia histórica. En mayo de 2015, Mandarin Oriental y el grupo saudí Olayan pagaron 130 millones de euros por aquel inmueble.
Qué incluye Ritz Residences Madrid: 10.000 metros, dos piscinas y una azotea privada
El edificio tiene ocho plantas más azotea sobre unos 10.000 metros cuadrados de superficie. Cada vivienda rondará los 300 metros cuadrados, con 100 plazas de aparcamiento repartidas en el sótano. La arquitectura corre a cargo del estudio español Bueso-Inchausti & Rein; el interiorismo, de IBU Studio.
Más allá de los servicios heredados del hotel, el residencial dispondrá de 3.000 metros cuadrados de zonas comunes: dos piscinas —una interior y otra en cubierta—, sauna, spa, gimnasio, bodega, bar-biblioteca, comedor privado y hasta una zona acondicionada para mascotas.
La terraza de la azotea queda reservada en exclusiva a los propietarios. La ubicación hace el resto del trabajo: Parque del Retiro a un paso, Jorge Juan con su oferta gastronómica y los grandes museos en el radio corto.
El calendario es el de una obra de precisión. Con la demolición interior ya terminada, han arrancado el refuerzo estructural y el desmontaje de fachadas. La entrega está prevista para finales de 2028.
Comercialización selecta: por qué estas 29 viviendas no verán un portal inmobiliario

La venta no pasará por canales masivos. Blasson Property y Pictet Alternative Advisors hablan de comercialización selecta, el eufemismo del sector para un proceso en el que el comprador no llega: se le invita. En Hermosilla, la lista se cerró antes de que existiera un folleto público.
En el lujo inmobiliario el escaparate no vende: la opacidad del proceso es parte del producto y filtra al comprador por capacidad y por perfil.
Ahí está la clave del negocio. La marca no se limita a colocar un logotipo en la fachada: vende un estándar de servicio hotelero —conserjería, gestión de alquiler, mantenimiento programado— que se factura aparte. En estos modelos, esa cuota ronda el uno por ciento del valor del activo al año, aunque cada contrato se negocia caso por caso.
El negocio que copia a Aman y Four Seasons: dónde encaja y qué asume el comprador
Las branded residences dejaron de ser una rareza. Aman, Four Seasons, Rosewood y Mandarin Oriental llevan años capitalizándolas en Miami, Londres y Dubái, con primas de precio que en los mercados maduros se mueven entre el 20% y el 30% frente a un producto residencial comparable sin enseña. El atractivo es doble: el comprador adquiere servicio y pertenencia; el operador cobra por la gestión sin comprometer capital propio.
En Madrid, el mercado arrastraba una carencia evidente: producto de altísima gama terminado y listo para entrar. La zona Salamanca-Recoletos concentra la demanda europea y latinoamericana, y la operación de Hermosilla demostró que hay profundidad suficiente para absorber casi 30 unidades a precios récord. Lo que es más relevante, el recorrido no se ha agotado: el suelo finalista en el distrito es escaso y limita la competencia nueva.
Ahora bien, el comprador debe leer la letra pequeña. Una residencia de marca no es una propiedad convencional. La cuota comunitaria es elevada porque incluye personal y servicios hoteleros; las normas internas limitan reformas, subalquileres y usos; y la reventa depende en parte de que la marca renueve su acuerdo de gestión. Las unidades con contrato de gestión largo han mantenido históricamente mejor el valor que las que quedaron huérfanas de enseña.
Mi lectura: por 300 metros cuadrados en Goya 14, con azotea privada y conserjería hotelera, el producto compite de tú a tú con una villa en La Moraleja y con un ático en Recoletos, y gana en servicio. Pierde, eso sí, en privacidad. Quien busque discreción absoluta no encontrará aquí su casa; quien quiera servicio sin gestionar nada, sí.
💎 Ficha de Exclusividad: Ritz Residences Madrid
- El producto / experiencia: 29 branded residences de unos 300 metros cuadrados en un edificio independiente de 10.000 metros en la calle Goya 14, con 3.000 metros de zonas comunes, dos piscinas, spa, gimnasio, bodega y comedor privado.
- Dónde conseguirlo: comercialización directa y restringida a través de Blasson Property y Pictet Alternative Advisors, sin portal inmobiliario ni agencia abierta. El acceso se produce por invitación o por recomendación de un cliente existente.
- Precio estimado: sin tarifa pública. La referencia inmediata es el proyecto hermano de Hermosilla, por encima de 22.000 euros el metro cuadrado; para 300 metros, la horquilla arrancaría por encima de 6,6 millones de euros, más la cuota anual de servicios.
- Ventajas de usarlo — el valor real: acceso a los servicios del Mandarin Oriental Ritz, azotea privada con vistas al centro de Madrid y una dirección con la oferta de obra nueva prácticamente agotada en el eje Salamanca-Recoletos.


