Detectar fraudes de salud se ha vuelto más difícil en la era de la inteligencia artificial: anuncios con avales falsos y promesas imposibles que buscan tu tarjeta. Estas claves te ayudan a reconocer un producto milagro antes de pagarlo.
El caso de las gafas ‘inteligentes’ que prometían devolverte la vista de los 20
Durante semanas, un anuncio ha corrido por YouTube con más de 28 millones de reproducciones. Prometía unas gafas que corrigen la visión al instante, enfocan con un parpadeo y devuelven ‘la vista perfecta de cuando tenías 20 años’. El vídeo estaba hecho íntegramente con inteligencia artificial y usaba sin permiso el sello del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Alicante.
El precio era otro anzuelo: de 1.800 euros a 52 euros por tiempo limitado. El propio anuncio se delataba, porque un descuento del 90% sobre 1.800 euros deja la rebaja en 180 euros, no en 52. La empresa responsable, Evevday, no respondió a las preguntas de la prensa y su página siguió vendiendo el producto.
La institución reclamó su retirada durante semanas y anunció una reclamación por uso de marca. YouTube acabó retirando los anuncios y suspendiendo las cuentas asociadas por violar sus políticas. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) también había pedido información a la plataforma, sin obtener respuesta.
FACUA ha dado un paso más y ha reclamado por escrito a las autoridades sanitarias que actúen. Recuerda que las lentes ópticas son un producto sanitario y que su publicidad está sujeta al Real Decreto 1907/1996, que prohíbe atribuirles propiedades curativas o preventivas sin pruebas científicas reconocidas por la administración sanitaria.
Un aval institucional que no puedes comprobar en la web del propio organismo no es un aval: es un reclamo publicitario.
Lo más preocupante es otro detalle del anuncio: invitaba a abandonar las gafas habituales porque, supuestamente, empeoran la visión. Ahí el engaño deja de ser una cuestión de dinero y pasa a serlo de salud.
Ningún producto serio te pide que dejes las gafas ni el tratamiento que te ha pautado un profesional sanitario.
Las señales que delatan un producto milagro
Mira, es más sencillo de lo que parece. Los fraudes de salud repiten un patrón muy reconocible y casi todos fallan en los mismos detalles que sí se pueden comprobar.
- Avales que no se pueden verificar. Si el anuncio asegura que lo respalda el CSIC, una universidad o un hospital, busca esa información en en la web oficial del organismo. Las instituciones no ceden su nombre a un producto comercial.
- Promesas imposibles. Corregir miopía, presbicia y astigmatismo a la vez, sin graduación previa y a cualquier edad, no existe hoy.
- Prisa y descuentos desorbitados. ‘Solo hoy’, ‘últimas unidades’, rebajas del 90%… La urgencia está para que no compares ni consultes.
- Te animan a dejar lo que ya usas. Es la señal más peligrosa: cambiar tus gafas o tu medicación solo lo decide un profesional.
- Sin registro sanitario. Puedes comprobar si un producto sanitario está comunicado en España en la web de la AEMPS.
- Solo se vende en la web del anuncio. Sin dirección física ni atención postventa, no hay a quién reclamar.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué es producto sanitario: las lentes ópticas y las gafas graduadas lo son; su publicidad está sujeta al Real Decreto 1907/1996.
- Quién vigila: la AEMPS en productos sanitarios y las autoridades de consumo de tu comunidad autónoma.
- Dónde reclamar: oficina de consumo, FACUA y la AEMPS si hay riesgo para la salud.
- A tener en cuenta: comprar online no te quita el derecho de desistimiento de 14 días naturales.
Qué hacer si ya has picado: pasos para reclamar con cabeza
Si te ha pasado, que no cunda el pánico. Pero actúa rápido, porque el primer interesado en que no reclames es quien te vendió.
- Guarda las pruebas: capturas del anuncio, enlace, justificante de pago, correos y estado del pedido, con fecha visible.
- Escribe a la empresa y pide la devolución por escrito, con acuse de recibo.
- Reclama en tu oficina de consumo municipal o autonómica, con las pruebas y tu DNI.
- Acude a una asociación de consumidores: FACUA canaliza denuncias de publicidad engañosa.
- Avisa a la AEMPS si el producto dice tener finalidad sanitaria; es la vía cuando está en juego la salud.
- Solicita el contracargo al banco si pagaste con tarjeta, cuanto antes.
Por qué estas estafas funcionan (y qué nos falta)
YouTube sostiene que en 2025 retiró 421,5 millones de anuncios por representación engañosa: prohibir, prohíbe. Aun así, spots casi idénticos siguen activos meses después. FACUA lo atribuye a organismos de control con poco personal y a una colaboración desigual con las plataformas tecnológicas, mientras la AEMPS reconoce que la normativa española y europea avanza hacia obligaciones preventivas para controlar los anuncios antes de publicarse, pero que hoy todavía no basta.
Los especialistas en óptica insisten en lo mismo: no existe hoy una lente que se adapte sola a cualquier ojo, y si existiera no costaría 50 euros. El consejo es cortar el atajo: cualquier problema de visión se consulta con un oftalmólogo o en una óptica, y cualquier tecnología que prometa resolver un problema de salud debe pasar por el sistema sanitario. La información de este artículo es orientativa y no sustituye esa consulta profesional.
📌 Ficha de Salud y Bienestar: reconocer un fraude de salud
- El consejo: desconfía de productos sanitarios que prometen resultados inmediatos, avales institucionales sin verificar o que te piden dejar tu tratamiento.
- Datos importantes: las lentes ópticas son producto sanitario (Real Decreto 1907/1996); la AEMPS vigila y FACUA reclama protección a las autoridades sanitarias.
- Repercusión en tu vida: comprobar aval, precio y registro antes de pagar te ahorra dinero y protege tu salud visual.


