El trato digno a los pacientes mayores: cómo reclamar ante la infantilización en la sanidad

El trato digno a los pacientes mayores empieza por no hablarles como a niños: cuando en una consulta te tratan con paternalismo, tienes derecho a reclamar y a que tu voz cuente en las decisiones sobre tu salud.

No es un detalle menor ni una cuestión de modales. Es una forma de discriminación por edad que se cuela en la consulta, a veces, con la mejor intención del mundo: el profesional que se dirige a tu hija en lugar de a ti, el que decide ‘por su bien’ sin explicarte o el que da por hecho que a tu edad ya no merece la pena hacer más pruebas.

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Qué es infantilizar a un paciente (y qué no lo es)

La línea es más clara de lo que parece: tratar con cariño no es infantilizar. Un profesional cercano, que te tutea o que bromea contigo, sigue siendo respetuoso. La infantilización aparece cuando se te niega la condición de adulto capaz: cuando se habla de ti en tercera persona delante de tu cara, cuando se le pide permiso al acompañante para decisiones que te afectan a ti o cuando se da por sentado que no vas a entender una explicación.

El informe que Reu+ ha elaborado junto al Consejo Nacional de Mujeres de España (CNME), dentro del programa europeo POWER, recoge que un 23% de las 287 mujeres encuestadas había recibido un trato infantilizador en la sanidad. Son mujeres con enfermedad reumática y discapacidad, un grupo con una realidad muy concreta, así que sus porcentajes no se pueden trasladar sin más a todo el colectivo de mayores.

Pero el patrón resulta inquietantemente familiar para cualquiera que acompañe a un mayor a la consulta. Y ahí conviene detenerse: lo que no se nombra, no se reclama.

Reclamar no es montar un escándalo: es dejar constancia de que un adulto tiene derecho a que le expliquen, le escuchen y le dejen decidir.

Más allá del 23%: cuando el trato se vuelve institucional

📋 Los datos clave de un vistazo

  • Qué es: el informe entiende por violencia institucional toda acción u omisión de una institución que vulnera derechos o pone barreras para ejercerlos.
  • Las cifras: 287 mujeres encuestadas; el 82,9% relata violencia institucional en la sanidad en el último año y el 23% trato infantilizador.
  • Dónde reclamar: atención al paciente del centro, inspección sanitaria de la consejería y Defensor del Pueblo.
  • A tener en cuenta: cada comunidad autónoma fija sus plazos de respuesta; consúltalos en tu servicio de salud.

El informe va más allá del gesto concreto. Define violencia institucional como toda acción u omisión de una institución que vulnera los derechos de las personas o les pone barreras para ejercerlos, una definición jurídica recogida en la legislación catalana contra la violencia machista. Con ese marco, el 82,9% de las encuestadas afirmó haberla sufrido en la sanidad en el último año.

Las situaciones más citadas fueron las listas de espera excesivas, la falta de atención especializada (57%), la información poco accesible (32,7%) y el trato infantilizador (23%). El impacto no se queda en la sala de espera: el 70,4% confía poco o nada en las instituciones, el 72,7% declara síntomas de depresión y el 58,5%, ansiedad frecuente. Las autoras no lo interpretan como una condición previa de las pacientes, sino como consecuencia del funcionamiento del sistema.

Cómo reclamar un trato digno: paso a paso

Quejarse no es montar un drama. Es ejercer un derecho y, de paso, dejar una huella para que el siguiente paciente no pase por lo mismo. Estas son las vías, de la más cercana a la más formal.

  1. Pide las explicaciones en el momento y para ti. Si el profesional se dirige a tu acompañante, puedes decir con calma: ‘prefiero que me lo explique a mí’. No es una falta de respeto; es recordar quién es el paciente.
  2. Solicita el cambio de profesional o de centro si la relación se ha roto. La mayoría de los servicios de salud permite pedirlo, con los trámites y los motivos que fija cada comunidad autónoma.
  3. Presenta una queja por escrito en atención al paciente. Todos los centros cuentan con una unidad de atención al usuario donde se registran quejas, reclamaciones y sugerencias. Pide copia sellada o el número de registro.
  4. Solicita copia de tu historia clínica si necesitas documentar lo ocurrido. La Ley 41/2002, de autonomía del paciente, regula el derecho a la información y el acceso a la documentación clínica.
  5. Sube un escalón: la inspección sanitaria de tu consejería de Sanidad revisa el funcionamiento de los servicios públicos cuando la respuesta del centro no llega o no convence.
  6. Acude al Defensor del Pueblo o a la figura equivalente de tu comunidad. Puedes presentar la queja en la web del Defensor del Pueblo y te indicarán si tu caso entra en su ámbito.

Un detalle importante: guarda fechas, nombres y copias de todo y consulta en tu servicio de salud el plazo de respuesta que fija tu comunidad, porque no es el mismo en todas. Y si el problema afecta a tu salud y no solo al trato recibido, no lo dejes pasar: la información de este artículo es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Por qué el trato digno también es una cuestión de salud

Hay una tentación fácil: pensar que esto son formas y que lo importante es el diagnóstico. La evidencia apunta a lo contrario. La Organización Mundial de la Salud viene advirtiendo de que el edadismo en los servicios sanitarios se asocia con peores resultados en salud y con menos decisiones compartidas. Las sociedades de geriatría llevan años señalando el paternalismo como una barrera real en la atención al mayor.

Eso sí, seamos honestos con los límites del informe: son 287 mujeres, todas con enfermedad reumática y discapacidad, y la encuesta no representa a todos los pacientes mayores. Lo que sí hace es poner nombre a algo que muchos reconocen y pocos denuncian. Y deja una pista valiosa: el problema no es solo el gesto aislado, sino un sistema que no mide ni registra. Como resume la presidenta del CNME, Eugènia Bretones, ‘si tú no evalúas, no hay garantía’.

Mi consejo, tras años escuchando estas historias: no esperes a que la situación sea insostenible. Reclamar pronto, por escrito y con calma funciona mejor que estallar en el mostrador. Y si eres hijo o cuidador, tu papel no es responder por el mayor, sino asegurarte de que le responden a él.

📌 Ficha de Salud y Bienestar: trato digno y reclamación sanitaria

  • El consejo: pide que te expliquen a ti, no al acompañante, y deja constancia por escrito cuando no se respete tu derecho a decidir.
  • Datos importantes: el 23% de las 287 mujeres del informe de Reu+ y el CNME relató trato infantilizador; atención al paciente, inspección sanitaria y Defensor del Pueblo son las vías.
  • Repercusión en tu vida: un trato respetuoso mejora la información que recibes, las decisiones compartidas y tu confianza en el sistema sanitario.

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