Los calambres que aparecen de madrugada en pleno verano no son casualidad ni mala postura al dormir. Detrás de ese dolor punzante que corta la respiración suele esconderse una pérdida silenciosa de minerales esenciales que el cuerpo lleva arrastrando durante días.
Cuando el termómetro sube, el organismo suda más de lo habitual para regularse, y con ese sudor se van...