Usar anticonceptivos hormonales es una decisión diaria para millones de mujeres, y cualquier noticia sobre riesgos puede generar inquietud. Un estudio reciente ha puesto el foco en Depo-Provera y su posible relación con tumores cerebrales benignos, pero la ciencia aclara que el peligro es bajo y temporal.
¿Qué dice el estudio sobre Depo-Provera y el meningioma?
La investigación, publicada en JAMA Network Open, analizó los datos de 1.473 mujeres con meningioma y las comparó con 14.717 controles sin el tumor en Dinamarca. El meningioma es el tipo más común de tumor cerebral primario y, en la mayoría de los casos, es benigno, pero su aparición puede ser más frecuente en mujeres, lo que sugiere un papel hormonal en su desarrollo.
Los resultados mostraron asociaciones claras entre varios anticonceptivos basados en progestágenos y un mayor riesgo de meningioma. El medroxiprogesterona inyectable (Depo-Provera) fue el que presentó la asociación más alta: las usuarias tenían 4,6 veces más probabilidades de desarrollar el tumor. Los dispositivos intrauterinos (DIU) con dosis altas de levonorgestrel multiplicaban el riesgo por 1,58, mientras que los de dosis más baja lo reducían ligeramente. Los anticonceptivos orales con solo progesterona se asociaron a un riesgo 1,7 veces mayor, y las píldoras combinadas (con estrógeno y progesterona), a 1,6 veces más.
Los autores del estudio subrayaron que estos hallazgos indican «un aumento del riesgo de meningioma para varios progestágenos que antes no se habían vinculado al tumor». Sin embargo, el riesgo absoluto sigue siendo bajo y, sobre todo, desaparece con el tiempo al dejar el tratamiento.
El aumento del riesgo es pequeño y, sobre todo, desaparece cuando se interrumpe el uso del anticonceptivo.
Un mensaje tranquilizador: cinco años después de interrumpir el uso, el exceso de riesgo ya no era detectable para la mayoría de los métodos estudiados.
¿Qué significa esto para ti? El riesgo en perspectiva
Aunque las cifras relativas pueden asustar, hay que ponerlas en contexto. El meningioma sigue siendo un tumor infrecuente, y la gran mayoría de las mujeres que usan estos anticonceptivos no desarrollarán ninguno. El estudio estima que el riesgo absoluto es muy bajo, por lo que no hay motivo para el pánico ni para abandonar la anticoncepción de forma brusca.
📋 Los datos clave del estudio
- Qué es: Un análisis de casos y controles danés que evaluó la relación entre anticonceptivos progestágenos y meningioma.
- La pauta: El riesgo más alto (4,6 veces) corresponde a Depo-Provera; los DIU con levonorgestrel o las píldoras de progesterona mostraron riesgos menores (entre 1,5 y 1,7 veces).
- Cómo aplicarlo: El mayor riesgo se concentra en usuarias actuales o recientes; a los 5 años de la interrupción desaparece en la mayoría de los casos.
- A tener en cuenta: El riesgo absoluto es bajo y la decisión de cambiar de método debe tomarse con un profesional sanitario.
En conjunto, la mayoría de los estudios revisados apunta a que el riesgo absoluto es bajo y temporal.
Hablar con tu médico: la clave para decidir
Los expertos consultados por Healthline insisten en que estos hallazgos no deben llevar a abandonar la anticoncepción por cuenta propia. La doctora Kecia Gaither, especialista en obstetricia y ginecología, recalcó la importancia de compartir la decisión entre paciente y médico, sopesando los riesgos relativos y absolutos, los beneficios del método y las preferencias personales.
En caso de antecedentes personales o familiares de meningioma, o si aparecen síntomas como cambios en la visión, zumbidos en los oídos, dolores de cabeza persistentes o pérdida de fuerza en brazos o piernas, conviene consultar. Pero para la mayoría de las mujeres, los beneficios de evitar un embarazo no deseado superan ampliamente el pequeño incremento de riesgo.
Un análisis con los pies en la tierra: lo que la evidencia nos dice y lo que no
El estudio añade una pieza más al conocimiento sobre el papel de las hormonas en los meningiomas: se sabe que hasta el 87 % de estos tumores tienen receptores de progesterona, y que pueden crecer durante el embarazo o al administrar progestágenos y luego reducirse tras el parto o al retirar el tratamiento. La agencia reguladora de Estados Unidos (FDA) ya incluyó en 2025 advertencias sobre el meningioma en la ficha de Depo-Provera, y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha recomendado usar dosis altas de ciertos progestágenos solo cuando sea estrictamente necesario y durante el menor tiempo posible.
Sin embargo, no hay que perder la perspectiva: el estudio observacional no puede probar causalidad, y los resultados se basan en una población de Dinamarca, por lo que generalizar a todas las mujeres requiere cautela. Lo que sí queda claro es que la monitorización de síntomas y el diálogo abierto con el médico son las mejores herramientas para seguir usando anticonceptivos con tranquilidad.
📌 Ficha de Salud: Depo-Provera y el riesgo de meningioma
- El consejo: Si usas un anticonceptivo con progestágeno y te preocupa este riesgo, habla con tu médico antes de interrumpirlo o cambiarlo.
- Datos importantes: El riesgo más alto se asocia a Depo-Provera (4,6 veces), pero el riesgo absoluto es bajo y desaparece a los 5 años de dejar el tratamiento. La FDA y la EMA ya han actualizado sus advertencias.
- Repercusión en tu vida: Puedes continuar usando tu método anticonceptivo con seguridad, siempre que estés atenta a los síntomas y mantengas un seguimiento profesional periódico.


