Dejar pasar la revisión de las vacunas es más habitual de lo que parece: muchas personas adultas no saben si están protegidas frente a la hepatitis A o B. Revisar tu calendario vacunal con un profesional sanitario aclara esa duda y es una medida de prevención tan sencilla como útil.
Por qué conviene revisar tu protección frente a la hepatitis A y B
Un amplio análisis con datos de la encuesta nacional de salud y nutrición de Estados Unidos (NHANES) entre 2017 y 2023, publicado en JAMA Internal Medicine, ha vuelto a poner el foco en esta asignatura pendiente. Según sus estimaciones, solo el 40% de la población adulta tenía inmunidad frente al virus de la hepatitis A y el 27% frente al virus de la hepatitis B.
Conviene separar los dos virus. La hepatitis A se transmite sobre todo por agua o alimentos contaminados y suele asociarse a brotes ligados a condiciones higiénicas. La hepatitis B se transmite por sangre, fluidos y de madre a hijo durante el parto, y puede dar lugar a una infección crónica del hígado.
La fotografía fue aún más baja en algunos grupos. Entre los mayores de 65 años, la inmunidad frente a la hepatitis B se quedaba en el 13,5%. Por el contrario, las personas nacidas fuera de Estados Unidos mostraban más protección, en parte por calendarios vacunales y exposiciones distintas.
Las vacunas frente a estos dos virus son seguras y efectivas desde hace años. Por eso, que haya porcentajes de protección tan bajos no es un problema de acceso a la ciencia, sino de revisión y de oportunidades perdidas.
La protección frente a la hepatitis A y B no se puede dar por sentada: revisar el calendario vacunal es el primer paso real para saber si te toca actuar.
Vacunas disponibles y a quién le toca cada una
En España, la vacuna de la hepatitis B está incluida en el calendario sistemático infantil, así que las generaciones vacunadas en la infancia suelen partir con ventaja. Quienes nacieron antes o no completaron la pauta pueden necesitar ponerse al día, y eso solo se sabe revisando el historial.
La vacuna de la hepatitis A se recomienda sobre todo en grupos con más riesgo, como personas que viajan a zonas donde la infección es frecuente, quienes tienen enfermedades hepáticas crónicas o determinadas exposiciones laborales. No todo el mundo la necesita, pero conviene valorarlo de forma individual.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué revisar: si tienes pauta completa de hepatitis B y, en caso de riesgo, de hepatitis A.
- Dato del análisis: solo el 40% de los adultos tenía inmunidad frente a hepatitis A y el 27% frente a hepatitis B.
- Cómo aplicarlo: pide cita con tu médico o enfermera para revisar tu calendario vacunal.
- A tener en cuenta: la pauta puede variar según edad, viajes, trabajo o enfermedades previas.
El análisis también observó que la inmunidad era desigual en los grupos con más riesgo. Por ejemplo, entre personas con diabetes o alteraciones del azúcar, la protección frente a la hepatitis B rondaba el 22%, y en personas inmunodeprimidas el 20%. Son cifras que invitan a no dar por supuesto que un adulto está inmunizado.
Aquí está la clave: la revisión del calendario vacunal no es solo cosa de la infancia. A lo largo de la vida hay cambios de trabajo, viajes, diagnósticos o tratamientos que pueden modificar lo que conviene. Un repaso puntual resuelve dudas y ayuda a decidir con información.
Análisis y contexto: qué nos dice la evidencia
Detrás de estos porcentajes hay un matiz importante. El estudio usa marcadores serológicos, es decir, anticuerpos detectables en sangre, para calcular la inmunidad. Con el tiempo, algunos anticuerpos frente a la hepatitis B pueden descender, así que el porcentaje real de personas protegidas podría estar algo subestimado.
También conviene mirar la tendencia. La inmunidad frente a la hepatitis B en la población adulta ha subido desde niveles muy bajos en los años noventa, pero se ha estancado en torno a una cuarta parte de los adultos. Ese estancamiento, pese a que la vacunación infantil empezó hace décadas, recuerda que confiar solo en la vacunación de la infancia no basta para mantener protegida a toda la población adulta.
En España, la vacunación sistemática infantil frente a la hepatitis B es una base sólida, pero no elimina la necesidad de revisar los casos particulares. Tener una conversación con tu médico o enfermera sobre tu historial es, en la práctica, una de las medidas de prevención con mejor relación entre esfuerzo y beneficio.
Eso sí, esta información es orientativa y no sustituye una valoración individual. Ante dudas, viajes próximos, enfermedades hepáticas o preguntas sobre tu calendario, el profesional sanitario puede indicarte qué vacuna te toca, con cuántas dosis y cuándo.
📌 Ficha de Salud: revisar la vacunación de hepatitis A y B en adultos
- El consejo: Revisa tu calendario vacunal con tu médico o enfermera para confirmar tu protección frente a la hepatitis A y B.
- Datos importantes: Un análisis estimó que solo el 40% de los adultos tenía inmunidad frente a hepatitis A y el 27% frente a hepatitis B.
- Repercusión en tu vida: Aclara si necesitas vacunarte, te ayuda a viajar tranquilo y a cuidar tu hígado con decisiones informadas.


