Las bebidas energéticas y tu corazón no siempre se llevan bien: moderar la cafeína, sobre todo si eres joven, ayuda a mantener el ritmo cardiaco estable y la energía sin sobresaltos.
Qué dice la evidencia sobre las bebidas energéticas y el corazón
Un equipo de la University of Virginia School of Medicine revisó 28.345 notificaciones de reacciones adversas enviadas a la FDA entre 2017 y 2025. De ese total, 854 implicaban bebidas energéticas con cafeína o suplementos estimulantes, y el resto de productos sin estimulantes sirvió como grupo de comparación. Los resultados son preliminares y se presentan en el congreso Scientific Sessions de la American Heart Association, que se celebra en Chicago del 6 al 9 de noviembre.
Al comparar ambos grupos, los informes de parada cardiaca fueron unas once veces más frecuentes cuando había estimulantes de por medio. Los de infarto, unas 4,5 veces más. Los de arritmias ventriculares y palpitaciones, alrededor de cuatro veces más. Y hay un dato que conviene subrayar: casi el 45% de los casos relacionados con el corazón correspondía a adultos de entre 18 y 34 años.
Que no cunda el pánico. Hablamos de notificaciones voluntarias a una base de datos, no de un ensayo clínico con pacientes seguidos durante años, y los propios autores insisten en que estos datos no demuestran que las bebidas provoquen los problemas cardiacos. Es una señal de alarma, no una sentencia.
La explicación biológica, eso sí, tiene sentido. La cafeína estimula el sistema nervioso simpático, el que acelera el pulso y sube la presión arterial. Y muchas de estas bebidas añaden otros estimulantes —guaraná, taurina— que pueden sumar efecto sobre el corazón y sobre las hormonas del estrés.
La diferencia rara vez está en una lata puntual: está en convertir el estimulante en la bebida de cada día.
Un trabajo de revisión de 2025 ya apuntaba en la misma dirección: el consumo elevado de estas bebidas puede alargar el intervalo QT del electrocardiograma, subir la presión y acelerar el pulso más de lo que explicaría la cafeína por sí sola. Y un estudio de 2024 describió paradas cardiacas ocurridas poco después de consumirlas, sobre todo en personas con cardiopatías hereditarias no diagnosticadas.
Cuidar el corazón no exige renunciar a la cafeína: exige saber cuánta tomas y de dónde viene.
Cómo saber cuánta cafeína tomas de verdad
La referencia más útil es el límite de 400 miligramos de cafeína al día, que la American Heart Association considera generalmente seguro para la mayoría de adultos sanos en su declaración científica publicada en julio de 2026. Equivale a cuatro o cinco tazas de café de unas 240 mililitros.
El problema es la concentración. Algunas bebidas energéticas llevan hasta tres veces más cafeína por mililitro que el café preparado, y una sola lata puede contener entre 80 y 300 miligramos. Suma dos latas y un café y ya estás en el límite sin darte cuenta.
📋 Los datos clave de un vistazo
- Qué es: bebidas y suplementos con cafeína y otros estimulantes que aceleran el pulso y la presión arterial.
- La pauta: hasta 400 miligramos de cafeína al día se consideran seguros para la mayoría de adultos sanos.
- Cómo aplicarlo: suma café, té, refrescos y preentrenos antes de abrir otra lata.
- A tener en cuenta: con arritmias, hipertensión o antecedentes familiares, consulta antes con tu médico.
Y luego está la etiqueta, que casi nadie lee. Además de la cafeína, conviene buscar nombres que suenan a planta pero actúan como estimulante: guaraná, yerba mate, teobromina, sinefrina y yohimbina. Si quieres entender qué hace la cafeína en tu cuerpo, la entrada de Wikipedia sobre la cafeína lo resume bien.

Palpitaciones, mareo o dolor en el pecho: cuándo consultar
Los avisos de un exceso de estimulantes son bastante reconocibles: palpitaciones, dolor en el pecho y sensación de mareo. Si aparecen, la primera medida sensata es parar y no tomar más cafeína ese día. Parar a tiempo no es exagerar.
Y hay señales que no admiten espera. Un dolor en el pecho acompañado de falta de aire, desmayo o sudoración es motivo de urgencia médica, no de consulta tranquila al día siguiente. Si convives con una cardiopatía o con arritmias, pregunta a tu médico por tu dosis diaria de cafeína antes de añadir estas bebidas a tu rutina. Esta información es orientativa y de prevención: no sustituye el criterio de un profesional sanitario.
Lo que la evidencia todavía no puede responder
Aquí está la parte honesta. Las notificaciones voluntarias a la FDA recogen lo que alguien decidió comunicar, no todos los casos que ocurrieron. Tampoco sabemos cuántas personas consumieron estos productos sin ningún problema, así que no hay denominador con el que calcular un riesgo real. A eso se suman otros factores que pueden influir, como enfermedades previas o medicación.
Con ese contexto, la lectura de los especialistas es matizada. En personas sanas, el consumo ocasional probablemente conlleva un riesgo pequeño. Lo que preocupa es la rutina: tomar una o dos latas a diario, sumarlas a otras fuentes de cafeína y hacerlo además con ejercicio intenso o alcohol, una combinación que añade carga al corazón. La American Heart Association aborda el tema en su declaración científica de 2026.
Mi consejo es sencillo: no hace falta renunciar a la cafeína. Basta con contar lo que tomas, leer la etiqueta y conocer tu propio umbral, porque la sensibilidad varía de una persona a otra. Para quien toma estas bebidas a diario y nota el pulso raro, la conversación es con su médico.
📌 Ficha de Salud: bebidas energéticas y corazón
- El consejo: modera la cafeína, no la elimines: cuenta todas las fuentes y deja las bebidas energéticas para ocasiones puntuales.
- Datos importantes: hasta 400 miligramos de cafeína al día se consideran seguros para la mayoría de adultos sanos; una sola lata puede llevar entre 80 y 300 miligramos.
- Repercusión en tu vida: conocer tu consumo real protege tu corazón y te evita sustos sin renunciar al café de la mañana.


