Las hojas fósiles del Paleoceno-Eoceno desmontan el mito de que el CO2 'ecologiza' el planeta: el exceso de emisiones marchitó los bosques, no los hizo florecer.
El auge del níquel para baterías amenaza ecosistemas clave: casi la mitad de la demanda futura podría proceder de zonas críticas. Reciclar es parte de la salida.
Las olas de calor ya no solo afectan a la salud; sus consecuencias económicas son millonarias. Un informe de Verdant revela la urgencia de adaptar el trabajo y las ciudades.
La inteligencia artificial no es neutra para el clima: un estudio de Nature muestra que sus aplicaciones en combustibles fósiles añaden más CO₂ del que ahorran las renovables, con un saldo neto de hasta 1,8 gigatoneladas al año.