martes, diciembre 6, 2022

Vitamina C para las articulaciones: ¿Cuáles son sus beneficios?

La vitamina C participa en el proceso de síntesis de colágeno en el cuerpo y, por lo tanto, apoya el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos, la piel, las articulaciones y los huesos. En el cuerpo humano, la producción de colágeno se inhibe con la edad, por lo que tomar preparados adecuados que contengan, entre otros, La vitamina C le permite complementar la demanda de esta importante proteína, manteniendo sus articulaciones sanas y en forma.

Vitamina C: ¿por qué la necesitamos?

La vitamina C (ácido L-ascórbico) tiene una serie de funciones importantes en el cuerpo, que incluyen:

  • influencia en el buen estado del tejido conjuntivo
  • influencia en el proceso de cicatrización de heridas
  • participación en reacciones enzimáticas
  • influencia en los procesos inmunes
  • neutralización de los radicales libres
  • aliviar la inflamación
  • participación en la síntesis de colágeno
  • apoyando el correcto funcionamiento del sistema nervioso

Debido a la falta de la enzima L-gulonolactona oxidasa en el cuerpo, la síntesis endógena de vitamina C no es posible, por lo que debe ser suministrada constantemente con la dieta.

Dependiendo de la edad y la condición fisiológica, el requerimiento diario de vitamina C es de aproximadamente 60-100 mg . En el caso de un aporte inadecuado con una dieta, se debe considerar la suplementación con ácido ascórbico, especialmente si queremos cuidar articulaciones y huesos sanos.

El papel del colágeno en el cuerpo

El colágeno es la proteína principal en el tejido conectivo y representa alrededor del 30% de la proteína corporal total. Es el bloque de construcción de la mayoría de las estructuras, como la piel, la córnea del ojo, los músculos, el cartílago, los vasos sanguíneos, los dientes, los huesos y los órganos, incl. útero, cerebro, corazón, hígado y riñones.

El colágeno se caracteriza por una estructura compleja basada en la disposición espacial de tres cadenas polipeptídicas levógiras, que a su vez forman una triple hélice torcida a la derecha, también conocida como superhélice.

Hasta la fecha se han descrito 29 tipos de colágeno, codificados por varios genes y clasificados según su lugar de aparición en el organismo.

El colágeno tipo II es el principal responsable del buen funcionamiento y funcionamiento de las articulaciones.

Vale la pena enfatizar que si bien el colágeno se caracteriza por una alta resistencia y flexibilidad, es una proteína que se ve fácilmente influenciada por el medio ambiente.

Los factores que influyen en los trastornos de la síntesis de colágeno incluyen:

  • edad madura
  • la aparición de enfermedades
  • cargas mecánicas
  • entrenamientos intensos
  • cambios hormonales
  • temperatura demasiado alta o baja
  • sobreexposición al sol

Síntesis de vitamina C y colágeno

La síntesis de colágeno depende estrechamente de la presencia de vitamina C en el cuerpo.

Esto se debe a que la secuencia de aminoácidos del colágeno incluye, entre otros, prolina y lisina, que se hidroxilan para formar hidroxiprolina e hidroxilisina. Este proceso requiere que la vitamina C esté presente como componente de los centros enzimáticos que catalizan la reacción, y todo el fenómeno está relacionado con la adecuada estabilización y disposición espacial de las fibras de colágeno.

La vitamina C como antioxidante protector de las articulaciones

Un exceso de especies reactivas de oxígeno conduce a la aparición de estrés oxidativo en el cuerpo.

Este mecanismo promueve el desarrollo del proceso inflamatorio, que a su vez puede conducir a enfermedades autoinmunes.

Un ejemplo es la artritis reumatoide en la que se observan infiltrados de células inflamatorias dentro de la membrana sinovial en las articulaciones. La estructura de colágeno está dañada, lo que conduce a daños en el cartílago articular. Además, el estrés oxidativo daña la estructura del ácido hialurónico, lo que reduce la calidad del líquido sinovial.

La protección efectiva contra estos procesos destructivos son los antioxidantes (antioxidantes), que incluyen, entre otros vitamina C.

Es un «eliminador» de radicales libres, lo que alivia los efectos del estrés oxidativo y ralentiza los procesos de daño de las estructuras articulares, lo que permite un mantenimiento más prolongado de la eficacia.

El ácido ascórbico también tiene propiedades antiinflamatorias y regeneradoras . Acelera los procesos de curación y aumenta la resistencia a los agentes infecciosos, lo que también es crucial para el buen funcionamiento de las articulaciones.

Síntesis de colágeno y edad

La correcta síntesis de colágeno tiene lugar en personas sanas y jóvenes.

A partir de los 25 años se observa una disminución paulatina de la producción de esta proteína, con una reducción particular de la síntesis en mujeres perimenopáusicas.

En personas mayores de 60 años, prácticamente no existe síntesis endógena de colágeno, lo que en el caso del sistema osteoarticular se traduce, entre otros, en:

  • inhibición de la actividad de las células del cartílago
  • reducir la secreción de líquido sinovial
  • mayor riesgo de inflamación
  • reducción de la resistencia del cartílago al estiramiento
  • descalcificación del esqueleto óseo y, en consecuencia, susceptibilidad a las fracturas

Absorción inadecuada de minerales

En el caso de una síntesis reducida de colágeno, el cuerpo puede recibir apoyo tomando los preparados adecuados, que deben complementarse simultáneamente con vitamina C. Complementar la deficiencia permitirá mantener huesos fuertes y articulaciones saludables durante más tiempo, lo que se traduce directamente en la actividad diaria y la calidad de vida del paciente.

Las preparaciones que contienen colágeno y vitamina C se recomiendan no solo para personas mayores, sino también para personas:

  • con inmunidad reducida
  • entrenamiento intensivo
  • expuesto a los radicales libres
  • tomar el sol con frecuencia o exponerse a una exposición solar excesiva
  • con un mayor riesgo de osteoporosis y cambios degenerativos en las articulaciones
  • expuesto a estrés a largo plazo
  • fumadores y expuestos a la contaminación ambiental
  • con heridas de difícil cicatrización

En los estantes de las farmacias puedes encontrar una combinación de colágeno con vitamina C en forma de cápsulas y polvo, que se puede tomar después de mezclar con agua o yogur. Algunos productos también están enriquecidos con ácido hialurónico que tiene un efecto positivo en el trabajo de las articulaciones.

El aspecto más importante de la suplementación es la seguridad de uso. Los preparados que contengan vitamina C deben utilizarse con precaución en pacientes con nefrolitiasis y en presencia de reacciones alérgicas. Si tiene dudas sobre la suplementación con vitamina C, consulte a su médico o farmacéutico. También debe recordarse que ninguna suplementación puede reemplazar una dieta bien balanceada y un estilo de vida saludable.

Miguel Pérez G.
Cartagenero, entrado en los 40 y apasionado como un niño de las letras. Estudié filología hispánica en Murcia y he trabajado con múltiples clientes elaborando sus artículos. Especializado en psicología y en salud, dos temas en los que me siento cómodo escribiendo y ayudando a la gente.

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