Eliminación de CO2: el IPCC revisa cómo medir la captura de carbono de cada país

La eliminación de CO2 empieza a pesar en los inventarios nacionales, pero la forma de medirla todavía no está resuelta. El IPCC abre ahora la revisión experta de la guía que debe cerrar ese hueco.

Qué se está revisando exactamente

El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) ha abierto el registro de especialistas para revisar el primer borrador de su informe metodológico de 2027 sobre tecnologías de eliminación de dióxido de carbono y de captura, uso y almacenamiento de carbono aplicado a los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero. No es un informe sobre el clima que viene: es el manual de instrucciones con el que cada país declara lo que emite y lo que retira de la atmósfera.

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La preparación del documento se aprobó en la 63ª sesión del IPCC, celebrada en Lima (Perú) en octubre de 2025, donde los gobiernos acordaron también su esquema. El texto añadirá orientación metodológica adicional para estimar y notificar las emisiones y las absorciones asociadas a estas actividades dentro de los inventarios nacionales.

¿Y por qué tanto cuidado con una guía técnica? Porque un inventario es la contabilidad del clima. Si un país mide las toneladas retiradas de una manera y su vecino de otra, las cifras dejan de ser comparables. Y sin comparación no hay forma de saber si los objetivos climáticos se cumplen o solo se anuncian.

Piensa en el extracto del banco. Da igual lo bien que administres tu casa: si cada sucursal anota los ingresos con criterios distintos, el saldo deja de significar algo. Con el carbono pasa lo mismo, solo que el saldo se mide en gases de efecto invernadero y lo paga el clima.

Conviene separar dos conceptos que se mezclan a menudo. La eliminación de CO2 agrupa las actividades humanas que retiran dióxido de carbono de la atmósfera y lo guardan de forma duradera; la captura, uso y almacenamiento de carbono se refiere a capturar el CO2 en focos concretos, como una planta industrial, para almacenarlo o reutilizarlo. La primera resta del balance; la segunda, bien hecha, evita que sume.

Medir bien lo que se captura no es un trámite: es lo que separa una promesa de carbono de un dato con consecuencias.

La dificultad no es menor. Una tonelada retirada puede durar siglos o escaparse en una década según dónde y cómo se almacene, y el riesgo de contar dos veces la misma absorción —una vez en el país que la compra y otra en el que la produce— es un dolor de cabeza clásico de esta contabilidad. El conjunto de países que declaran sus inventarios necesitan criterios comunes justamente para eso.

Cómo se revisa: fechas, plazos y quién puede participar

La revisión experta del primer borrador estará abierta del 2 de noviembre al 20 de diciembre de 2026. Es la primera etapa del proceso de revisión del IPCC, un mecanismo que la propia institución describe como uno de los procedimientos más completos y transparentes de la evaluación científica internacional. En esta fase, las personas expertas examinan el texto y aportan comentarios sobre su precisión científica y técnica, su exhaustividad, su claridad y su aplicabilidad a los inventarios nacionales.

captura de carbono

El registro para participar permanece abierto hasta el 11 de diciembre de 2026 a las 23:59 (GMT+1), una semana antes de que cierre el periodo de revisión. Pueden inscribirse especialistas de disciplinas y regiones diversas, y el IPCC anima expresamente a examinar el borrador, detectar lagunas y proponer mejoras.

📋 Los datos clave de un vistazo

  • El dato: el IPCC revisa del 2 de noviembre al 20 de diciembre de 2026 el primer borrador de su informe metodológico de 2027 sobre eliminación de CO2 y captura de carbono.
  • Por qué importa: sin métodos comunes, las toneladas que declara cada país no se pueden comparar entre sí.
  • Lo que puedes hacer: si trabajas en ciencia, industria o administración, el registro de revisores cierra el 11 de diciembre de 2026.
  • A tener en cuenta: es una guía de medición, no un permiso ni un juicio sobre qué tecnologías deben usarse.

Mazhar Hayat, copresidente del Grupo de Trabajo sobre Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero, subrayó que la revisión experta es esencial para que la guía metodológica del IPCC sea científicamente sólida y práctica para los países que preparan sus inventarios. Su homólogo en la copresidencia, Takeshi Enoki, añadió que unos inventarios fiables son imprescindibles para seguir el avance hacia los objetivos climáticos y que, a medida que se desarrollan estas tecnologías, las metodologías deben ir al mismo ritmo.

Por qué esto mueve la aguja más de lo que parece

El IPCC no inventa tecnologías ni las autoriza: decide cómo se contabilizan. Y esa contabilidad tiene consecuencias muy reales. Las directrices del IPCC de 2006 y su refinamiento de 2019 son la base metodológica que muchos países aplican; cuando aparece una familia de actividades nuevas —captura directa en el aire, biochar, restauración de ecosistemas, almacenamiento geológico— el sistema necesita una regla compartida para que la novedad no se convierta en un agujero contable.

Aquí está el matiz honesto: este informe no dictamina si la eliminación de CO2 debe usarse ni en qué cantidad. Solo establece cómo se estima y se declara. Y esa diferencia importa, porque una metodología rigurosa es también el mejor filtro contra el greenwashing: cuando una empresa o un país afirma ser neutro en carbono, esa afirmación se apoya en un inventario, y un inventario sin criterios comunes es una promesa sin respaldo. Un dato comparable vale más que cien eslóganes.

El calendario ayuda a situar la pieza. El ciclo de evaluación actual, el séptimo, arrancó formalmente en julio de 2023 y prevé cerrar su informe de síntesis a finales de 2029. En medio llegarán un informe especial sobre cambio climático y ciudades, con aprobación y publicación previstas para marzo de 2027, y otra guía metodológica sobre contaminantes climáticos de vida corta, para la segunda mitad de 2027. Este documento es, por tanto, una pieza temprana de un engranaje grande.

¿Qué puedes hacer tú? Lo primero, no confundir compensar con reducir: la prioridad sigue siendo emitir menos. Lo segundo, mirar con lupa las promesas de neutralidad y preguntar con qué metodología se han calculado. Y si trabajas en ciencia, ingeniería, estadística ambiental o administración pública, plantearte la revisión experta: la transparencia de estos procesos depende de que haya miradas diversas sobre cada borrador, y eso a a veces se olvida.

🌍 Ficha de Impacto: la contabilidad de la eliminación de CO2

  • El problema: la eliminación de CO2 y la captura de carbono avanzan más rápido que las reglas para contabilizarlas en los inventarios nacionales.
  • Datos importantes: revisión experta del 2 de noviembre al 20 de diciembre de 2026; inscripción hasta el 11 de diciembre de 2026 (23:59, GMT+1); mandato aprobado en la 63ª sesión del IPCC en Lima, en octubre de 2025.
  • Repercusión en tu vida: si los inventarios no son comparables, las promesas de neutralidad de países y empresas pierden solidez. Un dato claro es tu mejor defensa frente al greenwashing.

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